ARIEL (Por LaLeTi Lú)

Posted in Relato Libre on Lunes, 15 \15\UTC diciembre \15\UTC 2014 by Administrador

Iba a cumplir ocho años y  no  creía en Papa Noel.  Nací un 25 de diciembre poco después de sonar en el reloj del salón una sola campanada. Papá esperaba allí nervioso encendiendo un cigarro tras otro cerca del árbol de Navidad, y el médico tuvo que venir a casa porque  mamá no podía ir corriendo al hospital. Bueno, ni al hospital ni a ningún sitio..tenía que esperar en la cama a que yo naciera. No hice como otros niños que avisan un poco antes y dicen …”mamáaaaaaaaaaaa que ya voyyyyyyyyyyyy”, yo dije : “VOY” y casi no dio tiempo ni que el médico llegara. Menos mal que vivía cerca …que si no, le hubiese tocado a su papa dejar de fumar y ayudarme a venir. Cuando ya había nacido empezó a llegar el resto de la familia. La tía Neru con un panda gigante con un lazo azul. El tío Juanito con un pan y un chorizo debajo del brazo y una botella de champan y ganas de cachondeo.  La prima Ire, que había aprendido a andar hacia dos meses y que me miraba como si fuera de otro planeta.
Los abuelitos, que  no dejaban de decir ayssss y oyssssss que bonito que es mi niño.. y que blanquito que ha nacido , ya veras que guapo está con este trajecito..(horrible, por cierto, de lana con forma de repollo, no se donde tienen los abuelitos el buen gusto). Tanto repitieron lo bonito que era y lo bien que olía que creo que mamá decidió llamarme Ariel porque como buena ama de casa aquel detergente marcaba el olor del hogar. A partir de ese día era mi olor, a veces no tan agradable, el que lo marcaría el ambiente familiar.

Año tras año el mismo ritual, excepto por lo del shock de nacer, todos los años lo mismo. Bueno Ire ya ha aprendido a andar sin que la cabeza parezca que le pesa mas que el cuerpo y yo también, pero mi padre sigue fumando nervioso delante del árbol, mamá llora, la tía Neru siempre viene con un peluche con lazo azul, y el tío Juanito con alguna bebida que dice que alegra el espíritu. Los abuelos siguen entre aysssssss y oysssss y para que huela bien me traen un frasco de colonia que dejan junto al arbol, como si al dia siguiente me fueran a sorprender.

abbath navidadLos niños de clase me dicen que a su casa va Papa Noel,  y algunos lo pasan fatal, les da miedo, algunos dicen que lo han visto y todo. Yo sólo veo los regalos de mi familia y a mi familia, a veces hay algun regalo sorpresa, pero sólo porque me han hecho escribir una carta a ese señor que dicen que viene de Laponia y que tiene duendes trabajando para el todo el año. Menudo tirano. El caso es que yo se que a mi casa no viene, y no creo ni que exista.

 

Se lo he preguntado a mis padres.

-Mamá, ¿quien es Papa Noel? Eres tu?

-Ariel, mama, no es…

-Pap, ¿quien es Papa Noel? Eres tu?

-Ariel, hijo, papá no es…

El tío Juan que andaba por allí preguntó:

-¿Qué pasa?

-Tío, que yo no creo que Papa Noel exista. A mi los regalos me los dejais vosotros y porque es mi cumpleaños, si no ese señor no se pasa por casa.

-Ariel…no seas tonto. Cuenta la leyenda que a los niños que no creen en Papa Noel , Rudolf les deja en algún momento su nariz roja en la ventana, por payasos, por no creer, y para que se la pongan e ilumine su imaginación y crean en la magia.

-Anda ya tio……vena…que no soy bobo.

-No sé, hijo, a mi es lo que me contaron. Siempre he creido en Papa Noel, asi que no tengo esa nariz.

-Pues si existe, yo le tengo que ver esta noche, aunque no venga a casa ningun año. Vendrá a la de David…tendré que ver el trineo, aunque no haya ni nieve ni estrellas ni nada.

En cuanto acabamos con la cena , que manía de poner comida para veinte si somos diez, y tio Juanito empezó a pelearse con la botella esa que alegra el alma para ver si se abria o no, yo cogí mi linterna y me fui a la cama. Tenía que hacer guardia y cuanto antes, mejor.

Fui contando las horas desde el reloj del salón. La una. Ya era mi cumple! Las dos. Ni un ruido en la calle, ni una luz sobrenatural a través de la ventana. Las tres, mi tio cantaba fatal un villancico sobre un caldelero, se ve que el liquido de la botella le había alegrado bien el alma, pero a su voz no le había hecho ningún favor. Las cuatro, esto es un rollo, aquí no pasa nada, ya no se oye cantar a nadie…y yo me aburro como una ostra…las cinco, me pesan los párpados….

.no se si estoy o no aún despierto, creo que sí, y alguien llama a mi ventana, dice mi nombre susurrando…

-Ariel…ven…corre!

Estoy tan cansado que creo que estoy soñando despierto

-Ariel…es tu oportunidad…ven corre…!

Casi sin poder tirar de mi cuerpo y con los ojos pegados salto de la cama y voy hacia la ventana…

Veo a alguien corriendo a lo lejos. Va de rojo, o eso me parece.

Me restrego los ojos para ver bien. Ya no veo a nadie.

Nada, Papa Noel no existe. Si ya lo tenía yo claro.

Volví triste a la cama, mañana iría al arbol otra vez, como todos los años, a abrir los regalos de la familia, bote de colonia incluido, pero haría como si me hiciese mucha ilusión.

Dormí lo que pude hasta que hoy otra vez jolgorio en casa, el tio Juan rascando una botella y venga a cantar Villancicos sobre los pastores y las campanas.

Con cara de lechuga mustia me puse las zapatillas de cars y me acerqué de nuevo a la ventana ¿Por qué soñamos siempre a medias?

.De repente, escuche a lo lejos como el tintineo de unas campanillas, y eso puedo asegurar que no era la musiquita que se traía el tio Juanito…

Sobre el alféizar había una nariz de gomaespuma roja . ¿Como era posible?

-Mamáaaaaaaaaaaaa! Papáaaaaaaaaaaaaa! ¡Venid! ¡Venid! ¡Corred, corred! Venga!

Alarmados aparecio toda la familia en la puerta de la habitación

-Pe…pero..¿Qué es esto?

-¡Te lo dije! ¡Ves!¡ Payasete, ya tienes tu nariz por incrédulo! – dijo mi tio carcajeando mientras los ojos parecían llorarle.

Mis ojos brillaron mas fuerte que la nariz que Rudolf me habia dejado, que cuando la apretabas que soltaba destellos multicolores.

Los ojos del resto de la familia eran mas grandes que el pavo que había cocinado anoche mi madre para comer hoy y celebrar mi cumpleaños.

Al salir por la puerta papá y mamá se miraron.

-Yo no he sido- dijo papá.

-Yo no he sido- dijo mamá, mirando al tio Juan.

-A mi no me miréis. Yo siempre he creido en Papa Noel – dijo el tio Juan- y nunca me dejo Rudolf su nariz, pero igual os la deja a vosotros el año que viene.

Ahora no sé si es mejor creer o no en el señor este de Laponia. No sé si prefiero años de regalos que se curran duendecillos que no descansan o esta nariz de Rudolf, que no todos los niños la tienen y mucho menos por su cumpleaños. El mejor regalo. El más bonito.El más mágico…U
  
 

Siempre tenemos cosas que celebrar.

Posted in Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , on Lunes, 24 \24\UTC noviembre \24\UTC 2014 by Administrador

Aunque parezca que estamos dormidos, seguimos caminando despacito.

portada_concurso_poe

Nuevamente uno de los microrrelatos de nuestra bella Lindastar ha sido seleccionado,  entre más de ochocientos admitidos en el concurso, como uno de los 150 finalistas del III Concurso Literario de Terror ArtGerust. Homenaje a Edgar Allan Poe. 

 

Si queréis leer su relato podeis pinchar aqui.

 

Gracias a Artgerust por darnos la posibilidad de aparecer en sus libros y a Lindastar por darnos tantas alegrías. ¡No vamos a ganar para tanto brut!.

¡Nena, tú vales mucho! ¡Slurpsmuaks !

Recuerdos lamedores para el verano.

Posted in Relato Libre on Viernes, 5 \05\UTC septiembre \05\UTC 2014 by Administrador

COSA DE DOS

La naturaleza -en teoría siempre sabia- le había jugado una mala pasada incluso antes de que sus aún pequeños y rasgados ojos viesen la luz. Aquello, simplemente, había sido un error.

Nada era como debía de haber sido, o al menos así lo creía, y se propuso cambiar el rumbo de su existencia algún día…Sí, algún día lo haría.

(Sigue leyendo aqui)

Recuerdos lamedores para el verano

Posted in Relato Libre on Miércoles, 3 \03\UTC septiembre \03\UTC 2014 by Administrador

VERSIONES

Más de un siglo antes de la realización de éste mapa…

…Micer Pedro de los Sauzales y su familia, eran conducidos, en silencio, por un pescador gaditano río arriba, hacia el lugar de encuentro; en busca de salvoconducto. Más allá del puente de Triana, junto al desagüe de la herrería cerca de la posada, debería estar su contacto, aún desconocido.

-Mi señor, parece que nos acercamos ya al lugar.

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Recuerdos lamedores para el verano.

Posted in Relato Libre on Lunes, 1 \01\UTC septiembre \01\UTC 2014 by Administrador

PASIÓN GOLOSA, SOLO PARA TURISTAS
Dos grandes serpientes dominan el escudo de piedra en la fachada. A él le parece curioso incluso cree haberlo visto antes en una ermita. Entonces ella, en lugar de entrar y enseñarle el caserío, le invita a pasear por el entorno y explicarle la leyenda de la dulce boa.
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Recuerdos lamedores para el verano

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Imborrables

Cuando ella se marchó, repentinamente, dando un portazo, era Noviembre y él no supo que decirla. Sentándose frente a la ventana en su viejo sofá, la vio marchar. Cogió un cuadernillo del revistero y se dispuso a escribir…”Puedo escribir los versos mas tristes esta noche…”, pero aquello ya se había escrito antes y él no había sabido encontrar las palabras adecuadas para aquel preciso instante. Arrancando la página, la arrugó entre sus manos y la tiró con rabia al suelo.

 

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Recuerdos lamedores para el verano

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CARNE/LE/VALE

Tras ocho largas horas sentado en aquel asiento de evidente low-cost comencé a impacientarme. Miré con curiosidad a través de la ventanilla y conseguí ver a lo lejos el Aeropuerto Internacional Galeão- Antonio Carlos Jobim-. Desde las alturas, Río de Janeiro se me antojó más pequeño de lo que siempre había imaginado; percepción que cambió sustancialmente una vez que mi taxi se adentró por la bulliciosa urbe para llevarme a Río Rockers –hostal de Copacabana sugerido por mi amigo Terry, incansable mochilero-.

 

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