CUMPLEAÑOS ESPECIAL
Hoy estoy muy contento. Una amiga mía me ha hecho un regalo de cumpleaños muy especial. Tengo varias que se pasan el día en un bar que hay enfrente de casa y que tiene una luz roja.
Lo que no acabo de entender es el motivo de que a mis amigas les traten tan mal. Las llaman “putas” y no sé que cosas más muy desagradables, aunque no sé que significan. Yo no creo que sean tan malas. En definitiva lo único que hacen es estar allí o en la calle fumando hasta que llega algún hombre. Entonces hablan, se van con él un rato y luego vuelven de nuevo. Quizá les llaman así porqué fuman mucho, no sé. Sin ir más lejos muchas veces cuando mi mamá está trabajando y yo me bajo a la calle porqué me da miedo estar solo, alguna hasta me invita a comer un helado, o a beber un cacaolat. Siempre me sonríen, me besan en la mejilla y me desbaratan el pelo de un modo muy cariñoso.
Aun recuerdo cuando aquel hombre malo le pegó una bofetada a mi amiga Verónica porqué no le quería dar “no sé qué” dinero. Me enfadé mucho y le dije que eso de pegar a las mujeres era muy feo. Entonces él se rió de mí y me empujó hasta hacerme caer de espaldas. Fue cuando hubo aquella pelea tan grande. Susana y Nieves también se metieron con él insultándole y pegándole con el bolso tan fuerte que no tuvo más remedio que marcharse, aunque dijo que volvería, pero yo no lo he vuelto a ver.
Mis amigas son muy bonitas y simpáticas. Siempre llevan unos vestidos muy raros de unos colores muy llamativos. También huelen muy bien. Seguro que gastan una colonia muy cara.
Nieves siempre lleva una falda tan corta que cuando se agacha se le ve casi todo. Luego es cuando se me pone dura y tengo que irme al lavabo para tocarme y que se me pase esa extraña sensación de dolor y gusto al mismo tiempo. Que raro que me pase esto… Me pregunto si a los demás también les pasará.
Un día Verónica se dio cuenta de que le estaba mirando las tetas que casi se le salían del vestido.
-. ¿Qué miras? – Me dijo.
Yo me puse muy colorado de vergüenza, pero Verónica en vez de enfadarse, se puso a reír y yo entonces también me reí y terminamos riendo los dos. Luego me dijo que cuando fuera más mayor me haría un regalo. Pensé que mejor sería que se comprara un vestido más grande. Seguro que no tiene suficiente dinero.
Ya he dicho que hoy estaba muy contento, verdad? Es que hoy Verónica ha cumplido con su promesa. Pensaba que me regalaría alguna de esas colonias que huelen tan bien o quizá una caja de bombones, pero el regalo ha consistido en otra cosa. Cuando le he dicho el día que era hoy, me ha hecho prometer que no le diría a nadie lo que íbamos a hacer, ni siquiera a mi mamá. Le he contestado que sí. Ella sabe que yo siempre cumplo las promesas. Luego ha mirado para un lado y para el otro y cogiéndome de la mano me ha dicho que me fuera con ella. Hemos entrado en una escalera que hay al lado del bar donde suele invitarme a beber algo y me ha llevado arriba a un piso en el que sólo había una cama y un baño. Luego me ha quitado la ropa y también se ha desnudado ella. Cuando la he visto sin ropa, enseguida se me ha vuelto a poner dura y me ha dado mucha vergüenza. Luego Verónica me ha sonreído y me ha dicho que no pasaba nada y que todo era normal. Después ha cogido una especie de goma transparente que parecía un globo deshinchado y me la ha colocado encima de mi pene desenredándolo muy despacio. Por poco me muero del gusto…
Me ha dicho que me tendiera en la cama y cuando lo he hecho, ella se ha puesto encima de mí. Yo no sabía que Verónica no tuviese pene. En cambio tiene un agujero. Me lo ha cogido con la mano y se lo ha puesto dentro. Al principio me ha parecido una cosa muy rara, pero enseguida me he olvidado porqué Verónica ha empezado a moverse y enseguida he notado aquel gusto tan fuerte. Es como si me hiciera pipí pero es mucho más agradable y además lo que sale es de color blanco. Después, Verónica me ha dado un beso en la boca y me ha sonreído de nuevo. Yo también la he sonreído porqué me ha gustado mucho. Luego me ha dicho que ese era mi regalo de cumpleaños y que ya era todo un hombre.
Estoy un poco confundido porqué yo no noto que haya cambiado nada. Quizá sea porqué como dice mi mamá yo soy diferente. De todas formas estoy contento de haber cumplido los dieciocho años y de que Verónica me haya dado ese regalo. Ojalá que cuando cumpla los diecinueve lo vuelva a hacer.
NOTA
Lejos de pretender ironizar sobre el tema y molestar a nadie, he querido plasmar una realidad que casi nadie se atreve a comentar y es la sexualidad en los afectados por el síndrome de Down.
En definitiva son hombres y mujeres con las mismas necesidades fisiológicas que los demás y este relato, está inspirado en una noticia que leí en un periódico en el cual explicaban la detención por parte de la policía de una de esas personas por masturbarse en público. La verdad es que me sentí muy triste a la par que iracundo por pertenecer a esta sociedad en que vivimos.
La polémica está servida.






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..Y mujeres Pep, y mujeres… todavía más cruel, conozco dos hermanas a las que, hablando en plata y sin eufemismos, caparon, sí, caparon y vaciaron ¡sus padres! para evitar “problemas”, ¿no serían los de ellos?…
Felicidades, amigo ¡ya sabia yo que no sería ninguna tontería…!
pedro.
Tienes razón amigo. Y mujeres…
Gracias por hacerme ver el fallo. Ya lo he corregido.
Un abrazo.
Muy emotivo Pep, gracias!
No lo hice por considerar el olvido como un fallo…yo mismo lo hubiese cometido a no ser que, esas dos hermanas que comento, son mis vecinas y las veo a diario…
Una abraçada, Pep.
Me ha gustado mucho el relato, como siempre escrito de una forma magistral. En cuanto al contenido creo que sobra cualquier comentario en tu nota ya lo dejas perfectamente claro. Aunque conociéndote y sabiendo la persona que eres sobraba esa explicación.
Este relato me ha traído a la memoria una canción de hace varios años de Victor Manuel, “Solo pienso en ti”, que hablaba sobre el amor entre una pareja con sindrome de Down, para mi una de las mejores canciones de este cantautor.
Petonets
es una estupides pensar que tienen las mismas necesidades, a los niños de 14 tambien los llevarias a una casa de prostitutas… el tener sexo no es lo mismo que hacer el amor y los niños no diferencian como lo haras despues que ese niño conociera el gustito prohibirselo o por que no tiene plata o porque no tiene alguien…
terrible la forma de exponerlo… si hasta alguien con poco criterio o nada pensara que le hacen un favor…. sorry pero es lo que pienso ¡ una estupides !!!…
Me ha gustado tu forma de contar una historia difícil…Porque hay que reconocer que el tema de la sexualidad de los disminuidos psíquicos es complicado y sé de lo que hablo.
Eres un valiente, Pep.
Besos gordos.
al anónimo no le hagas caso que no tiene ni el graduado escolar
un abrazo pep
Un relato tierno, bonito.
Hay que ser un enfermo para no verlo y tergiversar el tema como hace el tal anónimo.
Como siempre Pep bueno como siempre.
El 16 de Octubre se estreno “Yo, también”. Dicen que te hace ver este sindrome desde otra perspectiva, que te hacen abrir los ojos a la realidad.
Quizá deberíamos verla.
Muy bueno Pep!