INTIMIDECES
Tras la resaca…
Se negaba a ducharse porque aún olía a el. Todo olía a él…y ella, no queria desprenderse de ese olor…Olía su pelo, olía su ropa y todo era él.
Buscado o no, si fue deseado aquel beso y los posteriores.
Volver a degustar aquella lengua lasciva y oler su piel, y sentir que todo era igual que hacia veinteavos, fue de lo más satisfactorio y reconfortante.
Aparentemente nada había cambiado. Cual quinceañeros entrelazaban sus lenguas y se metían mano en aquel rincón oscuro de cualquier bar sin importarles nada, ni la música, ni el que dirán.
Asignatura pendiente. Recordaban la canción de Júpiter, suspenso en amor. Ellos suspendieron. Difícil asignatura para recuperar cuando, veinte años después, has dejado la carrera atrás…, ojala hubieran sido corredores de fondo… Pero ahí estaban: ese olor, ese sabor, su lengua, su cuerpo.
Una noche. Solo una noche. Y sus recuerdos.
Martes, 31 de enero de 2012 a 0:09
Qué guapo, Anna…
Miércoles, 1 de febrero de 2012 a 10:38
Produciendo calor, llenándolo todo de sensaciones…
Como siempre… siempreAnna.
Me ha gustado, bella.