Amor en ruinas (Por Barrut)

Los precios marcados en tiza decoraban la barra del bar, el aire estaba cargado de  humo y la grasa pegada en las paredes daba un color amarillento al local. Esperaba impaciente su llegada, nos habíamos prometido muchas cosas cuando nos viesemos por primera vez, pero dudaba que cuando lo hicieramos fueran ciertas. Cogí otro cigarro con mi mano temblorosa y lo encendí con la velita de la mesa colaborando en la extinción de aire puro. Cuando levanté la mirada una mujer alta entraba al local, los viejos de la barra se giraron para mirarla de arriba abajo, y mi sorpresa fue como no había un cortejo que la siguiera donde fuera.

Se acercó a mi, dibujé una sonrisa, me levanté y entendí que era ella. Nos llamamos por los nicks, y eso provocó que todo el tiempo vivido juntos pareciera irreal, pero al mismo tiempo verdadero. Nos sentamos en la mesa, nos miramos durante mucho rato sin decir nada. Todo lo que habia pensado se evaporó desde el instante que la vi.

–    Estás preciosa– dije
–    Gracias, tu tambien estás estupendo– sonrió, se recogió el pelo hacia un lado mostrando su seductor cuello por el que habia suspirado tantas noches. – llevas mucho rato esperando?
–    Toda una vida– dije riendo.

La velada fue avanzando, ambos estabamos ardiendo en deseos de besarnos a la mínima que surgiera la posibilidad, sin embargo encadenabamos los temas entre risas y cervezas. Fumabamos mucho. Me enseñó un anillo que le habian regalado y aproveche para ponerle la mano encima, nos miramos fijamente como preludio al beso deseado.

De pronto el suelo empezó a temblar, nuestro gesto cambió inmediatamente, caían cascotes del techo, la mesa se movía de un lado a otro y no podiamos mantener el equilibrio, instintivamente me puse bajo la mesa y le estiré el brazo para que viniera conmigo. La gente corría y gritaba aterrada. Miré hacia fuera y vi como un gran cascote caia sobre un hombre aplastandolo, poco a poco la luz fue desapareciendo, las piedras se acumularon a nuestro alrededor y pronto nos vimos incomunicados. Estabamos sepultados bajo las ruinas del edificio, ignorabamos si habia sido un terremoto o el edificio se habia colapsado.

Los dos estabamos bien. Nos dimos las manos, nos abrazamos y lloramos juntos tratando de evitar que el panico se apoderara de nosotros. La mesa crujía sobre nosotros, una de las patas habia cedido, pero increiblemente aguantaba el peso. El tiempo pasaba y no escuchabamos nada. Gritamos pidiendo auxilio pero no habia nadie fuera. Las horas pasaban y la angustia aumentaba. Perdimos la noción del tiempo.

–    Tenías razón cuando dijiste que no ibamos a olvidar esta cita– dijo ella
–    No es exactamente esto lo que tenía pensado– dije tratando reir
–    A que te referias entonces?

La miré sorprendido, y no pude evitar atraerla hacia mi cogiendola de la nuca y besar sus labios dulcemente. Ella respondió de la misma manera y me abrazó por la cintura. Estabamos de costado besandonos, cuando ella se separó de mi.

–    Llevo esperando este momento hace mucho tiempo, no quiero que este desastre lo impida, y si he de morir quiero haberlo hecho antes– dijo.
Empezó a descordarme los pantalones mientras me besaba, no podia creer la situación que estaba viviendo. Seguí besandola mientras acariciaba sus pechos por debajo de la blusa. Despues le quité los tejanos mientras ella jugaba con mi miembro, que lentamente se erguía. Separó un poco las piernas y la penetré. Ambos suspiramos de placer, aquello podia ser lo último que haciamos en nuestra vida.

Nuestra respiración fue acelerandose, los musculos se tensaron y despues llego la calma más absoluta que habia vivido jamás. Me quedé dentro suyo sin querer salir, abrazados, llorando. La falta de oxigeno nos dejó agotados y ambos caímos repentinamente en un sueño aturdidor.

Desperté bruscamente cuando una enorme piedra cayó sobre mi brazo, no podía moverlo, pero me aterrorizaba más el hecho que ella estaba estirada en ese lado. Empezé a llamarla por su nombre a gritos. No contestaba. Estaba desesperado, el llanto salía de mis ojos sin que pudiera controlarlo. Apenas podía respirar. Encendí la vela con la que anteriormente me encendí el cigarro. Conseguí desplazar la piedra que bloqueaba mi brazo, y descubrí que mi mano cogía todavia su mano inerte. No grité desesperado. Simplemente noté que mis fuerzas me abandonaban y cai en un sueño profundo.

Volví a despertar al cabo de un tiempo, escuchaba unos gritos, habia gente arriba buscando supervivientes. Notaba los labios secos, mi cuerpo estaba entumecido y el cuello seco. Respiraba mal. De prontó alguien desplazó un cascote que permitió que pasara la luz.

– Hay alguien ahí???- gritaba una voz desconocida – Esto es una operación de rescate, traten de avisarnos si pueden!!- se hizo el silencio. Pude ver a silueta de aquel hombre que dibujaba la luz que ahora me encegaba. Miré a mi alrededor, volví a ver mi mano sujetando la suya. La besé y dejé que un sueño eterno se apoderara de mi.

11 comentarios to “Amor en ruinas (Por Barrut)”

  1. Si palabras Barrut, en una palabra impresionante. Me encanta la descripción se puede palpar lo que escribes.

  2. jooooooooooooo, Barrut, ………que triste.Esperaba un final feliz..y ha resultado un dramón.

    Me ha gustado mucho y me ha emocionado.

    Te ha quedado genial.

  3. Caram noi,
    me has dejado acongojado, esperaba un final más propio de ti, jajaja,…y me has sorprendido con una cosa imprevisible, me ha gustado…gracias…i Salut!!!!

  4. como mola…..desastres y sexo desenfrenado….desde luego es la combinación perfecta…. genial genial
    MUAK

  5. Dicen que no hay buen relato si éste carece de originalidad y el tuyo desborda imaginación.
    Felicidades, de verdad.
    Por cierto…ese bar no estaría en Bagdad?

  6. Qué mezcla de sentimientos ( ternura, pasión, tristeza), para un relato tan corto.
    Es realmente sorprendente como has podido mezclarlo todo dejándolo tan claro.

    Mis felicitaciones.

  7. Barrut: ¡Enhorabuena!

    Empieza tierno, continúa con fogosidad y desenfreno y termina en trágedia…(esta última parte descoloca un poco por lo poco previsible que era…¡Así me gusta, efecto sorpresa!).

    Besos majetón.

  8. Jeje, mr. B, la prosa impecable pero el argumento es de fotonovela total, jajajaj. Bueno, de todas formas me ha gustao ladrón.

  9. bueno, según mis ultimas noticias(es posible quen osea cierto, uya que siempre llevo retrasso) puede que no me vayas a leer, ..
    siento habeer leido tan tarde tu relato , me ha encantado, desgarrador.

    salud
    espero que nos encontremos mas amenudo por la red, noi(¿?), un abrazo!

  10. Se que no tenia que hacerlo, pero lo leo,lo releo y lo vuelvo a leer y te echo de menos sintiendo que se me cae el piso a mi encima, y deseando volver a tu creatividad…Un beso muy fuerte aunque no lo recibas.

  11. Una mezcla magnífica de sentimientos.Un relato muy bonito .De verdad…pero que cantidad de buenos escritores hay aqui….

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