Intereses coincidentes (Por Perelleig)

No os ha pasado nunca por la cabeza ¿hacer justicia por vuestra cuenta?, ¿o pensar en cuantas injusticias hay en el mundo?…para ello solo hace falta ver la televisión, o escuchar la radio, o leer el periódico y darse cuenta del mundo en el que vivimos, la impunidad que existe, la dejadez de la justicia en pequeños casos que ellos consideran pequeños casos, pequeños casos que como a profesionales de la justicia, no les reporta ninguna portada, ningún beneficio profesional, ni económico, nada…por lo tanto lo dejan, no les interesa, pasan de ello, les importa una mierda, así de claro.

Pero claro, eso forma parte de nuestro día a día, nuestro día a día…, nosotros, aquellos que confiamos en la justicia, y que cada dos por tres nos da un portazo en los morros, y que permite que cuatro listillos, cuatro maleantes se salgan con la suya, que no sean perseguidos judicialmente ni nada, que actúen impunemente , y gracias a ello, se ríen, se ríen de la justicia, se ríen de ella, hasta perder la noción de todo, pero lo peor es que también se ríen de nosotros, sus victimas cotidianas, y eso es lo que más duele…

Desde joven, lo tuve claro, aquellas injusticias, las tenía que pagar alguien, y ese alguien es quien las provoca. Fue con esa idea, con esa necesidad, con esa búsqueda de justicia, que se me vino la casualidad de conocer a alguien, ese alguien ya estaba con ellos. Ellos, me admitieron. Me cubrían las espaldas, me daban coartadas, pagaban gastos, todo, lo único era que hiciera prevalecer la discreción, y que si era descubierto, no les delatara, es más, si lo hacia me eliminarían, eso si, no podíamos utilizar armas de fuego, podían ser fácilmente seguidas por la policía.

Nunca pregunté quien había detrás de todo eso, ni nunca lo haré, hasta ahora no he tenido la necesidad, y tampoco quiero tenerla, no fuera que me metiera en un lío innecesario. Al fin y al cabo nuestros intereses coincidían, y eso era suficiente, antes y ahora y lo continuará siendo.

Ellos nunca me han dado ninguna lista de candidatos, cada uno busca a sus candidatos e informa a los de la organización, para que den su visto bueno, si su visto bueno, es positivo, cada uno de nosotros procede a la eliminación.

Si, lo habéis leído bien, nosotros…no estoy solo, no soy el único, somos más, muchos más, pero yo no los conozco, a ninguno como yo, solo a aquel conocido que me los presento, desde entonces no lo he vuelto a ver, aunque se donde vive y que hace lo mismo que yo…limpieza, somos los barrenderos de la escoria.

Os preguntareis porqué esto, porque lo escribo y os lo hago llegar, para avisar, avisar a todos aquellos que actúan impunemente, que se les ha acabado la impunidad…y si no al tiempo…al fin y al cabo no hay prisa, sin prisa pero sin pausa. Solo os explico cinco, pero podría explicaros casi 20….creo que serán suficientes para que os deis cuenta que va en serio, y si no, mirad la hemeroteca.

8/08/2007  1

Llame una vez…, dos veces…, fue a la tercera que me apareció aquel hombrecillo con

cara agria por el fondo de la nave industrial….era el típico gilipollas que se creía el amo de la empresa y había sido un jodido currante escaqueado toda su vida y a la que le dieron una subida de galones, ya se pensó que iría a heredar la empresa. Se había pasado los últimos 20 años haciendo el pelota al gerente de la empresa, haciendo de chivato y poniendo en evidencia a todo Dios y lo que hiciera falta, por tal de ser bien visto, es más, la mitad de su familia también trabajaba allí y había salido elegido como miembro del comité de empresa fácilmente, amenazando a todos sus familiares de que aquello se iría a la mierda si el no era miembro del comité de empresa, etc., etc., etc.…También amenazaba y chillaba a cualquier empleado por tal de meter el miedo al cuerpo, cualquiera que se interpusiera en su camino y no fuera de su agrado, era nominado, nominado a dejar la empresa, por voluntad propia o a la fuerza, solo por simpatías. Su aspecto ya resultaba repulsivo, no solo por su cuerpo pera, si no por su dejadez al vestir, por la peste que echaba a 200 metros a la redonda, su caspa esparcida por los dos hombros, añadir una halitosis descomunal a la falta de higiene y aquella cara de pocos amigos, un coctel perfecto. Su mujer pasaba de el desde hacia tiempo, y más desde que en la empresa lo pillaron con llamadas a teléfonos eróticos cuando estaba de guardia, con una factura que ascendía a más de un millón doscientas mil de las pesetas antiguas, sus tres hijas no querían saber nada de su padre, para que, se había pasado tantos años en la empresa apuntándose a cualquier trabajo por la puta avaricia, por tal de no estar en casa, no fuera que tuviese que limpiar los platos, o cambiar algún pañal, es más, dinero extra que cobraba dinero que se gastaba en alcohol y prostitutas.

En aquella fábrica se dedicaban a los recubrimientos metálicos, era una empresa mediana, con unos 50 trabajadores…por aquellas fechas solo se trabajaba por el turno de mañana, ya que la mitad del personal estaba de vacaciones. Por la tarde y por la noche, había un vigilante, una persona de la empresa que hacia guardia, para vigilar que los quemadores de las calderas no se parasen o para reparar o avisar a los de mantenimiento en caso de avería.

-Buenos tardes- le dije cuando estaba a escasos metros-vengo para ver las vigas que hay que modificar de la partida de vigas de Hierros Metalferro-

-Pues a mi nadie me ha dicho nada- me contesto –y si nadie me comunica nada yo no puedo abrir…-

-Vaya por Dios- frunciendo el ceño para simular la mala noticia- Pues he hablado esta mañana con el señor López, y me ha dicho que el señor Cabrales estaba aquí de guardia y que me abriría para poder ver el material-

El dudó, lo vi, pero al decirle el nombre de su jefe y el suyo, le dio una buena base para no dudar de mis intenciones…

Abrió la puerta, para que yo accediera a pie, después de cagarse en su jefe y contarme el rollo de que sin el eso se iría a la mierda, le pregunte por los servicios…yo ya sabía donde estaban los servicios, pero no era cuestión de delatarme, entre, me puse los guantes, mientras lo hacia, recordaba que hacia unos meses había visitado aquella empresa por cuestión de trabajo, una avería en unos filtros de ventilación. Al segundo día de estar allí me llamo la atención el susodicho, le estaba pegando la bronca a un chavalillo de 18 años recién cumplidos, por haber tirado sin querer agua en el suelo…hable con uno, hable con otro, y otro, y otro más, todos coincidían a decir lo mismo del personaje en cuestión, entendí que ese seria otro a eliminar de este mundo. Los servicios estaban situados al fondo a la derecha de una nave, de unos 50 metros de larga, en la que estaba ubicada una piscina de 12 metros de larga por un metro y medio de ancho aproximadamente, a una profundidad de tres metros, dicha bañera, tenía en su interior zinc líquido, a 450 grados centígrados. Salí del baño después de haberme puesto los guantes, y me lo encontré de espaldas a mi y mirando la bañera de zinc, como si estuviera poseído por aquella imagen, no lo dude, era el momento, para que esperar, y esperar que, ¿qué me saliese la vena sentimental?…, cogí carrerilla, la justa para los diez metros que nos separaban, y con toda mi fuerza, lo empuje encima del metal fundido, salio volando y cayo encima del zinc…casi no tuvo tiempo ni a chillar, ni a reaccionar, ni a darse cuenta, intento cogerse en la barandilla lateral, para poder salir de a dentro, pero quedo en eso en intento, ni chilló, ni me miró, con una pala de estas de cavar fosas que estaba ahí a un lado, le di un par de veces en las manos, para evitar que pudiera salir y en cinco minutos ya era un trozo de carne medio achicharrada. Esperé a que se fuera consumiendo, llegándome a mi nariz ese hedor fuerte, como de pollo frito. Me fumé mi cigarrito de rigor, tenia tiempo hasta las nueve de la noche y todavía eran las cinco de la tarde, tiempo suficiente. Fui empujando hacia el fondo los restos de carne que flotaban por encima del material fundido hasta que no quedo ninguno. Y me fui…eran las ocho…

Al día siguiente en la radio oía la misteriosa desaparición de un operario de una empresa galvanizadora, al cabo de dos días encontraron algún resto no orgánico al limpiar la bañera, la hebilla de su cinturón, una hebilla con un símbolo militar, solo lo llevaba él…otro que tuvo su momento de fama en el telediario. El titular fue: Desgraciado accidente de un vigilante

9/09/2007  2

Cada día el mismo ritual, a las nueve de la noche a aparcar el coche en el parking, bien, de hecho no era un parking, era la parte trasera del local comercial donde trabajaba y se lo permitían, con los años había conseguido ascender a base de mentiras, puñaladas traperas y lo que hiciera falta, no había tenido ningún escrúpulo a la hora e echar a alguien que le llevase la contraria…el local comercial, era una tienda de comida congelada, y el era el responsable, se pasaba el día al bar de al lado, con su gin tonic o con su cervecita, medio borracho entraba de vez en cuando en la tienda y empezaba a gritar a cualquiera de los empleados que se pusiera enfrente, y si era sin motivo mejor…de la vieja escuela sin duda. En su casa se había dedicado a pegar a su mujer, y más de una vez la pobre había acabado en urgencias, con los ojos morados, con dientes partidos o arrancados a base de golpes de puño…pero aquello no había sido lo único, también había intentado poner la mano encima de una hija, ese día su mujer cogió una botella y se la rompió en la cabeza, desde entonces, a la hija ni le hablaba, aún así de vez en cuando, si el nivel etílico no era demasiado alto, y aún era medio consciente de lo que hacía le pegaba un par de guantazos a la mujer cuando estaba distraída, a traición…un valiente vaya…

Estaba cargadito, se le notaba la caminar, no iba recto, las llaves no entraban en el paño de la puerta, parecía que se le moviese el paño de la puerta, pero era el…lo vi en cuanto bajo del coche para abrir el portón del garaje…volvió a subir al coche y entro dentro del parking…y yo también. Cerro la puerta grande y la música del Fary que llevaba puesta en el coche a toda castaña, resonaba por todo el local, fue a parar la música y el coche, al salir del coche se dirigió hacia la puerta y allí entré en acción…

Con mis guantes ya puestos antes de entrar, le di un guantazo en la nariz, con el que noté como cedían sus huesos bajo mi puño, le había roto la nariz, pero bueno, para lo que la necesitaba a partir de aquel momento era lo de menos como la tuviese. Cayó al suelo dándose un golpe en la cabeza con una estantería metálica que había entre el coche y la pared, y perdió el conocimiento, cosa que facilitaría el trabajo a hacer, le cogí por debajo de los sobacos y lo acerqué hasta la puerta de la cámara frigorífica, Le empecé a sacar la ropa hasta dejarlo en calzoncillos y calcetines, aquello no se lo quitaba ni con los guantes puestos, me puse una de las chaquetas que había colgadas al lado de la cámara frigorífica, lo volví a coger por el mismo sitio y lo entre en la nevera, la temperatura era de 30 grados centígrados bajo cero, lo acerque a una de las estanterías donde tenían las cajas ordenadas de los productos, y lo levante a hombros hasta apoyarlo en una de las vigas de la estructura, como pude le até una mano con una brida de plástico típica de electricistas y lampistas a una de las vigas que servían de estantería de los productos, después hice lo mismo con la otra, luego los dos pies se los amarré juntos en la base de la viga donde tenia apoyado su cuerpo, parecía una versión cutre de Jesucristo. Una vez atado, con una manguera que estaba conectada a una salida de agua que había fuera de la cámara frigorífica, le mojé de arriba a bajo, hasta dejarlo empapado, y en un par de segundos, aquella agua, con el frío que hacia allí dentro, se congelaba, dejándole el cuerpo con una escarcha blanca de arriba a bajo, de los pies a la cabeza.

Empezó a volver en sí temblando y con cara de dolor, supongo que por la nariz y el coscorrón, al acabar de abrir los ojos me vio, nos conocíamos de vista, compraba allí a menudo y vivíamos en la misma acera y el tío alucinó por unos momentos…

-Desátame…!!!!-

No le dí tiempo a decir nada más, le puse lo primero que encontré en la boca, creo que era una pequeña dorada congelada, y solo pronunciaba ruidos. Salí de allí dentro, hacía mucho frío, cerré la puerta de acceso y la luz.

Abrí su coche, tumbé el asiento del acompañante, me puse la alarma del reloj para al cabo de un par de horas y dormí profundamente. Sabía que en su casa no le echarían de menos, ya que si no iba mejor para ellas y en los bares donde habitualmente se emborrachaba, tampoco iba cada día, ya que no solo visitaba uno, si no varios, por lo que tampoco lo extrañarían.

Cuando sonó la alarma del móvil me levanté, aquella melodía de Miles Davis, So What!, me ayudaba a ponerme en marcha, me acerqué a la cámara frigorífica y me puse la chaqueta que llevaba anteriormente y entré, encendí la luz y lo vi en el mismo sitio donde lo había atado, allí tieso como una merluza congelada, cosa normal claro, ya estaba muerto, con la mirada perdida en plena oscuridad y los ojos salidos, más blanco que un vaso leche, recubierto de una capa de hielo de casi un centímetro y con el pelo más blanco de lo que ya lo tenía de por sí, con la zona de la nariz roja de la sangre también congelada, parecía un muñeco de nieve, me dio por reírme, nunca antes lo había hecho, pero en aquel caso no lo pude evitar, con aquella pose entre Jesucristo Superstar esperpéntico y un muñeco de nieve, era inevitable…Intenté sacarle el pez de la boca, pero no pude, con la saliva se había hecho un bloque de hielo y resultaba demasiado difícil, y pasé de continuar intentándolo. El resultado era lo importante, lo demás era relativo.

Salí y cerré la puerta de la nevera, la luz y me fui a mi casa pensando que al menos alguien estaría contenta….al día siguiente en los periódicos leí: Asesinato brutal

10/10/2007  3

Tenía un amigo que hacía años que había trabajado con el, había sido su jefe durante algunos años, y por lo que contaba, había sido un déspota y un desgraciado, pero lo que culmino su “obra”, fue el desfalco y estafa que había hecho a la empresa, una delegación de una multinacional, donde el estaba de gerente.

Total que de un día para otro desapareció del lugar con todo el dinero, el de todas las nominas de los 70 trabajadores, más las pagas extras de verano, más beneficios y pagos de clientes, etc.

Mi amigo, recién estrenado como padre y con una hipoteca de un par de narices se quedo en el paro, empezó con una depresión, después con la separación, y después con el suicidio.

De mientras el que había sido su jefe, vivía con toda tranquilidad, no se había ido a ningún lado, no desapareció, nada, se quedo allí, como si pensase que el era intocable, como si con el no le fuera el tema, como si pensase que lo que había hecho era normal.

Lo esperé durante un par de horas, de hecho ya sabia de su rutina, y precisamente por eso estaba allí esperándolo desde hacia tanto rato…a veces aparecía antes. Con el dinero robado y estafado, se había montado una casa de citas, donde explotaba a cuatro rumanas y cuatro rusas y había mostrado que clase de individuo era al hacer trabajar en su burdel a alguna chica menor de edad, que antes él mismo había violado…

Era un tipo no muy alto, un metro setenta más o menos, con algún kilo de más, moreno, ojos marrones, orejas pequeñas, con entradas en la cabellera, con sus gafitas y su aspecto dócil, parecía un angelito, el pedazo hijo de la grandísima…

Aparco en frente de su casa, bajo del coche, un precioso Jaguar XF 4.2 litros V8 y entró en el portal de su casa, cuando estaba abriendo la puerta me abalancé por detrás encima suyo, y como el mismo portal tenia una profundidad de un metro, metro y medio desde la calle, nadie nos vio. Tal como había caído al suelo, le puse unas esposas cogiéndole las dos muñecas por la espalda., cuando se dio cuenta, estaba en el suelo con las esposas puestas y medio inmovilizado, cerré la puerta. Intento ponerse de pie, al momento que hizo el gesto le dí una patada en la cara, a la segunda en el estomago y a la tercera en todos los testículos…palideció se quedo quieto y aproveche para atarle los pies con cinta adhesiva, y con el mantel que había puesto en la mesa, lo até a la barandilla de la escalera que subía arriba. También le puse cinta adhesiva en la boca, no fuera que quisiera explicarme su vida.

Sabía que no había nadie, estaba separado desde el día que se quedo el dinero de la empresa, su mujer intento hacerlo recapacitar, pero él no quiso, decía que aquel dinero se lo había ganado con el sudor de su frente…y ella le dijo que no, que lo había robado, que era un ladrón y que si no cambiaba de actitud se iría,… y se fue.

Lo preparé todo, sin prisa pero sin pausa, pasé la cuerda entre los pasamanos de la barandilla del piso de arriba, le até un extremo alrededor de su cuello, y aunque intento evitarlo, no pudo, amordazado y atado tal como estaba le resultaba imposible esquivar su final. Cuando esto ya estuvo hecho, me acerqué a el y le enseñé la foto de mi amigo fallecido, y le pregunté: ¿te acuerdas de él?, pues si existe el paraíso, te encontraras con él en cuestión de minutos.

Desaté el mantel, e intentó levantarse y le volví a dar una patada en los testículos…y tal como se retorció, tiré fuertemente de la cuerda. Del impulso con el que iba la cuerda se quedo derecho, de pie ante mí, con la cara desencajada, esperando algo, como si de golpe tuviera que despertar de un sueño…mi amigo, no despertó más, ¿Por qué tenia que hacerlo el?…Volví a tirar de la cuerda, lo justo para quedar a un palmo del suelo, mis clases de gimnasia y pesas daban fruto…até la cuerda a la barandilla del final de la escalera, mientras el temblaba de miedo y se ponía morado, intentando desatarse para caer al suelo, pero no podía y cada segundo que pasaba lo probaba con más desespero…y mientras se agitaba en el aire, yo salí de la casa tranquilamente. Los titulares fueron: ¡Ajuste de cuentas!

11/11/2007  4

Lo conocía de vista, pero algún amigo me había hablado de el varias veces, era un infeliz amargado, divorciado, con dos hijos, tenia un pequeño taller mecánico donde solo trabajaba el…nadie lo aguantaba más de dos días, había tenido infinidad de aprendices que al segundo día, si es que se llegaban a presentar, era para mandarlo a la mierda. Sus hijos ya ni le hablaban, y más después de la misteriosa muerte de su ex, en un accidente de trafico, donde los frenos parecían manipulados, pero como el coche había ardido después del impacto, los de la policía científica no lo pudieron acabar de probar si había sido provocado o no, además como el coche circulaba a 150 Km. por hora, se dio por entendido que todo era debido a un exceso de velocidad…sus hijos creían que había sido el, pero no encontraron ni una prueba, pero comentarios que había hecho antes y después del accidente, les hacía tener serias dudas sobre el tema…no tenia amigos, no tenia familia, no tenia a nadie…vivía amargado, vivía solo. Vivía en el mismo taller y dormía en un Renault 5 de color rojo que tenia lleno de polvo, medio desmontado, sin ruedas, con unas maderas en cada esquina del coche que hacían que el chasis no tocara directamente al suelo…¡no fuera que se oxidase!…Aquel fue el más fácil…entré en su taller aprovechando que había entrado en el bar de al lado ha hacer un carajillo y a comprarse un purito, como cada día, a la misma hora, era casi la hora de cerrar el taller, por lo que la espera no fue larga. A la que cerro la persiana, se fue a limpiar las manos, hizo una meada y se dispuso a prepararse un poco de cena en un hornillo que tenia en un rincón del taller, que también lo utilizaba para calentarse y reparar y quemar alguna pieza llena de suciedad…Yo estaba escondido entre su “dormitorio”, aquel R5 polvoriento, y la pared negra de la combustión de los coches que habían pasado por allí , así como del hornillo en cuestión y sin olvidar el polvo de años y años…tenia la radio puesta, daban un programa de deportes, como tantos a aquella hora, hablaban de los nuevos fichajes del Real Madrid, y de su ultima liga ganada…

Espere a que acabara de comer, recogió las cuatro cosas que había ensuciado y fue al servicio a limpiar el plato y los cubiertos, volvió y se encendió el purito, se sirvió una copita de Anís del Mono y empezó a saborear su cigarro…me había puesto mis guantes y en una mano tenia cogido un cable de acero de los frenos de alguna moto vieja que habría tenido él por ahí…el ruido de la radio le impidió oírme, me acerque por atrás…y aquel momento fue su ultima calada al puro, sus brazos intentaban apartar mis manos y el cable de su cuello, sus piernas daban golpes en el aire y su cuerpo se contorsionaba para ayudarse a salir de aquello, de golpe todo acabo, ni movimientos, ni patadas al aire, nada …Me fumaba un cigarrito observando a aquel desgraciado, no me daba ni pena, nada, no sentía nada, ¿Qué coño tenia que sentir por un tío así?…nada. Su mirada perdida, sacándome la lengua el muy hijo de puta, le di una patada en la cara…y lo único que hizo fue caerse de la silla, quedando en una postura grotesca, como una marioneta tirada… Cuando acabé con el pitillo esparcí gasolina por el suelo y deje caer mi cigarrito…eso al menos eliminaría cualquier prueba orgánica.

Al día siguiente si hizo “famoso”, salió en el periódico local y en un pequeño titular en algunos periódicos de tirada nacional. Después de asesinado, ¡quemado!

12/12/2007  5

Al entrar en su casa, me dí cuenta de que aquello sería muy difícil, con su mujer y sus hijos allí, no podía actuar de ninguna de las maneras, allí el único que tenia que pillar su ración era él, tendría que buscar otro sitio, otro lugar, otra situación…y sobre todo sin niños…le deje mi tarjeta falsa de vendedor de enciclopedias y tras simular una llamada al móvil, decidí salir de allí a la primera que pudiera, aunque fuera a la brava, y con un “perdone es una urgencia, le llamo en cuanto pueda”…

De vuelta a casa, pensaba en sus hijos pequeños…al fin y al cabo a ellos no les había hecho nada, al menos que nosotros supiéramos, y a su mujer tampoco, es más, si sospechara algo de todo aquello…dudo mucho que estuviera allí con él. Solo había actuado fuera de casa…localizando posibles victimas mediante la WebCam, siempre buscando, para un lado y para otro,”demasiado pequeña” o “demasiado grande”, cuando encontraba a alguna victima, se le ponía hasta la piel de gallina, de la “emoción”, era entonces cuando actuaba, el muy hijo de puta, engañaba a aquellas criaturas y cuando las tenía en sus manos, les hacía mil y una perrerías….

Supimos de él por coincidencia, había violado a aquella pobre niña, y eso fue su principio de su fin, ya que la niña era hija de uno de nuestros miembros. La niña, ya no era tan niña, el cerdo asqueroso, buscaba siempre a chicas de un mismo perfil, rubias, ojos azules, de entre catorce y dieciséis años y eso si, predispuesto a hacer cientos de kilómetros por tal de satisfacer sus “necesidades”, por lo que una vez nuestra pequeña, empezó a salir del estado de shock, la descripción que nos dio nos sirvió para empezar la búsqueda, y le tenia ganas, odiaba a toda esa gentuza, como muchos, esos desgraciados, escoria, ruinas humanas, que solo tenían por objetivo, valerse de los más indefensos seres de la tierra, los niños, para mi no tenían escusa ninguna, nada podría hacer cambiar mi parecer. Estos tenían que ser eliminados y de manera ejemplar, siempre, sin contemplaciones, sin dudas, …

Así pues la descripción que nos dio la chica, nos sirvió para empezar a buscar a ese elemento, y a eliminar posibles pedófilos ya conocidos y miembros a hacer desaparecer de nuestra lista negra.

Debería pensarse que en una ciudad tan grande y sin tener antecedentes, no le pillaríamos, y si, la ciudad es muy grande, pero nosotros somos muchos y estamos en muchos sitios a la vez. No podíamos dejar aquello impune, teníamos que acabar con el rápidamente, y sobre todo contundente. Lo encontré en tres días.

Trabajaba fuera de la ciudad, en un pequeño polígono industrial de un pequeño pueblo donde por no haber ni había calles asfaltadas. Siempre era el último en salir de las oficinas, simulaba trabajo, hasta tarde, lo único que hacía era buscar sus víctimas, entre adolescentes vía internet. Lo tenía todo controlado, no había cámaras que pudieran filmar algo, ni de su empresa ni las de alrededor, había poca luz…

Deje mi coche a unos 50 metros del parking de su empresa y me acerque a su coche, era oscuro ya, con algunas nubes, que tapaban la luz de la luna…me agache al lado de su coche y le pinché una rueda trasera, acto seguido forcé una puerta trasera y desde dentro del vehiculo abrí el maletero para coger el gato del coche…y volví para mi coche y esperé a que saliera…al cabo de una hora vi como salía el coche del aparcamiento, era fácil de saber, era el único que había allí….paso por mi lado y conté hasta diez, puse en marcha mi coche y me dispuse a seguirlo.

Tal como había previsto, se paró al lado de la carretera, en un punto que hacia una explanada justo antes de pasar el puente, a 60 metros del cruce donde había cogido la carretera, yo estaba situado en el mismo cruce ya que lo seguía, con las luces paradas observaba todo lo que hacía, solo esperaba un momento para hacer tiempo…el bajó del coche y empezó a dar la vuelta al mismo y vio como la rueda izquierda trasera no tenía aire. Le dio una patada con fuerza a la rueda pinchada y acto seguido se lamentaba de tal acto. Me puse en marcha. Hice la maniobra de salir de la carretera, paré mi coche al lado del suyo. Bajé y me hice el despistado bonachón…¿Necesita ayuda? le pregunté, el me miró y me dijo; ¡Que casualidad!, espero que no quiera venderme nada ahora-, le reí la gracia y el se dirigió hacia la parte trasera de su cache para sacar las herramientas, empezó a sacar trastos y me exclamó: ¡Me cago en todo lo sagrado!, ¡el cabrón de mi cuñado no me devolvió el gato del coche!!…

Le dije que no se preocupara que ya le dejaba el mío y fuimos hacia el coche, abrí el maletero y tal como me giré, le propiné un golpe de puño en medio la nariz, cayó al suelo y perdió el conocimiento.

Lo amordacé y empecé a preparar las cosas. Llevaba una cuerda de acero de veinte metros, a la cual le había hecho una soga en un extremo, y me la llevé hasta la barandilla del puente. El puente tenia un paso para peatones, que quedaba más bajo que la calzada para coches, cosa que lo hacía el sitio perfecto, ya que siendo oscuro como era, no resultaba fácil ver si había alguien pasando andando por el puente, ya que la misma barandilla de barrotes, unida a los trapos colgados que hacían referencia a un tal Pepe y Julia se casan, y otros más que habían decidido dar “el paso”, tapaba toda posibilidad de ver algo. El extremo que me quedaba libre, lo enganche a la barandilla gracias a la varilla corrugada que había soldado en dicho extremo, con lo que la varilla quedaba encallada entre los dos barrotes de la barandilla misma. Cuando lo tuve listo, fui a buscar al cabrito ese, me lo traje arrastras y supongo que debido al movimiento empezó a volver en sí. Intento evitar que lo llevase, aunque el no sabía donde, pero no pudo, se lo impedí. Eso sí, en vez de arrastrarlo lo puse delante de mí y lo empujaba para que no se parase y fuera rápido. Cuando llegamos a la altura del cable de acero, le di un empujón para que cayera al suelo, cosa que hizo fácilmente, aproveché que estaba en el suelo para pasarle la soga por el cuello. A la que se dio cuenta, intento chillar, pero con la boca tapada no podía hacer mucho ruido, intento soltarse y tampoco pudo, se agitaba y se agitaba… y lo levanté y le dije, este es tu fin.

Lo empujé al vacío, con fuerza…se tensó el cable y rebotó, y fue entonces cuando se tenso otra vez y tenia que rebotar otra vez, que el cable de acero quedo como flojo, como destensado, dude unos momentos, cogí la cuerda y tiré de ella, parecía como si no hubiera nada, y al recoger toda la cuerda me di cuenta que solo había rastros de sangre, pero del cuerpo ni rastro. Deje aquello tal como estaba, cogí el coche y me fui directamente por la carretera que llevaba por debajo del puente, donde había un campo de futbol. Entré en el con mi coche, y fue con las luces que vi algo, como un bulto en medio del campo de futbol, me acerque, y vi otro bulto, pero más pequeño, poco a poco me acerqué, y encontré el cuerpo en dos trozos, la cabeza por un lado y el resto por otro. El rostro totalmente desfigurado, el cuerpo en una postura imposible. Me fumé un cigarrito y me fui… Titulares al día siguiente: ¡¡Asesinato brutal!!

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15 comentarios to “Intereses coincidentes (Por Perelleig)”

  1. Osti Pere…que fuerza de relato (fuerza bruta,jejejeje) Está muy bien,de verdad.De esta clase de gilipollas se encuentran en todas partes.A muchos nos gustaría,muchas veces,convertirnos en el justiciero,te lo aseguro.Supongo que tu jefe se encuentra entre sus victimas..jejeje
    Me ha gustado mucho,y espero que te atrevas a escribir más….

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