AL VUELO

Las sombras del atardecer caían sobre el viejo callejón, mi ración de carga genética de raza africana permitíame durante unos días salir cuando el sol estaba bajo, y como la tarde anterior, cuando salí para hacerme con unos cuantos ratones blancos en la tienda de animales de la esquina Carreró del Martirí con Llobregat, ví el brillo en sus rizos que me recordó a Ela, eso fue lo que me decidió elegir a mi víctima, mi segunda diva, el recuerdo , el recuerdo de una sensación que jamás volvería a sentir, un recuerdo que poco a poco se iba desvaneciendo a medida que avanzaba mi transformación…

…Marina, como el viejo y resabiado barman del Lancelot la nombró, avanzaba hoy con decisión y con el zurrón lleno, callejón abajo, sin percatarse de que yo la observaba caminar, contonear sus deliciosas caderas a medida que me acercaba a ella con sigilo, no advertí sin embargo, a pesar de mis potenciados sentidos animales, la presencia de un depredador subadulto, que en su ataque impreciso hizo que el pequeño roedor tuviese tiempo de emitir un chillido, ella se dio la vuelta de súbito, sus ojos pararon en el depredador felino negro que cruzaba el callejón hasta un hueco de la pared con su presa, luego se cruzaron con mi mirada , el éxtasis de la cacería se ensombreció, ella se asustó dio la vuelta y aceleró su paso, enlentecí mi paso y me decidí a rastrearla desde lejos, mi olfato delataría donde se encontraba siempre, su aroma como de corteza húmeda de avellano desprendía melancolía…

..melancolía que me hizo recordar los pasajes de aquel fatídico fin de semana que desató mi perdición, recordaba , olvidándome de mis obligaciones, en mi segundo puesto de control, aquel faro en la punta septentrional de la menor de las Ílles Balears, antes de que bajo el crepúsculo me pudiera deslizar entre los árboles para observarla entre los maderos de su caseta del bosque donde parecía retirada a la meditación, recreándose en su dolor , parecía evocada a la autodestrucción…

…su último dia entre los seres humanos recordé aquella noche; la música vino a mi mente como si aún estuviese allí, los bajos, en mi recuerdo, casi hicieron retumbar mis entrañas…

..”tu me dejas”, amparo cantaba con fuerza, las geniales actrices bailaban, algo dentro de mi hizo decidirme, todo estaba perdido, que más daba…

Perdonad-grité entre la música-tengo algo que creo que os gustará!

-¿¡Que llevas nene!?-el tonillo maloso de aquella diosa morena me hacía estremecer.

Sí, eso dinos que llevas y lo mismo nos vamos los tres a la torre.-se ve que Lola conocía bien el monasterio, la torre era un lugar mágico de tres plantas de estilo andalusí, con telas en los miradores y un pequeño patio en cada altura, la delicia de cualquier visitante, especialmente si buscaba romanticismo y frescor en un día tórrido del verano sevillano.

-¡Tengo setas recién traídas de mi tierra, son del invierno pasado, pero seguro que aun pegan pero bien!.

-¡Mónguis!, me pillé una buena hace poco con esos en Madriz, son la hostia, aunque tendremos que andar con ojo con lo que llevamos ya.

-Pues a mi esto no me sube –repliqué.

Venga tía, adelántate a por unas birras , mientras busco un par de cigarrillos para que éste se haga un peta, y vamos pallá, vas a flipar con el sitio!-Lola me miró con esos ojos suyos, como un cordero degollado como para excusarse por su atrevimiento al organizarlo todo.

Si cariño-me atreví a decir-yo encantao de fumarle, jeje, te sigo.

Nos quedamos Lola y yo en una esquina de la barra que quedaba de tal manera que no se veía el escenario, había poca gente y empecé a liarme uno.

Así que eres admirador mío.-

-Mi amor platónico de la gran pantalla-confesé-, aunque casi siempre te veía en la Dos, me tragaba en “Versión Original” cualquier cosa que pusiesen, aunque a veces me encantaban las pelis, y las chapas de la rubia esa, con la ilusión de que pusiesen un corto donde aparecieras tú, como un niño…-

-¡Anda ya!

-De verdad, no sabes la ilusión que me dio poder verte en películas mas grandes, no pude verte en el cine hasta que te ví en un cine de Polonia,¡que calor pase con la cale!, y aun mas cuando te veía, en … “Mar Adentro”.

-¿En Polonia?¿Te refieres a Barcelona o así?-

-No, no, Katowice-

-Ah, perdona-se dio cuenta que me sentí un por lo de “Polonia”, ¡Que capullo ponerle cara larga por esa estupidez a la señora de las señoras!-¿Y que hacías allí?

-¡Tíos, vamos o qué- nos interrumpió aquel malicioso tono de voz lleno de seguridad- a ver como nos las apañamos para sortear a estos gorilas!-me pasó una de las cervezas de plástico.

-Seguidme-dije, empezaba a excitarme como cuando me fumaba un cigarrillo a escondidas en casa, robado del paquete de mis padres, Lola me plantó un furtivo beso en la mejilla, me agarró una mano y me arrebató con la otra el canuto de la boca, creo que no pude disimular mi turbación, sentí los botones de mi pantalón apretarse contra la abscisa.

Llegamos sin problemas por detrás del patio de la cafetería y atravesando el jardín-huerta hasta el atrio de la edificación , en el pórtico, una pareja se restregaba libidinosamente contra la pared alicatada con motivos mozárabes, la Luna suficientemente llena, junto con las luces de la ciudad y el recinto, nos mostraban el camino, al llegar a la primera estancia, Edurne dejó los vasos en el pretil del hueco cuadrado que dejaba ver el hall de la entrada y apartando una de las telas de las “ventanas”, la que daba al escenario por detrás dio un gritillo de entusiasmo, todos sonreíamos, Lola empezó a meterme las manos en los bolsillos como para registrarme, se encontró con mi cartera, la china , en el otro con monedas, y algo duro al otro lado de la tela del bolsillo, creí que me daba algo..

Buscas eso,…-haciéndome el maxote- ¿o las setas?.

-Bueno, un gran champiñón es lo que he encontrado, jajajaja!

Tía Lola, no te pierdas esto, es precioso!-

-No, Edurne, eso ya lo tengo visto, mejor ven a ver esto-le enseñó las setas dentro de una bolsita que yo le saqué de dentro de mi escondrijo secreto, mientras con la otra mano aun asía la mia y empezó a rozarla contra mi bulto que iba a reventar de un momento a otro.

Veo que tienes las setas en las manoss, jajajaja!- dijo Edurne, y se abalanzó sobre Lola, para darle un largo y húmedo beso mientras le agarraba una nalga fuerte, y con movimientos de vaivén hacia el interior de entre sus poderosos muslos.

Joder tía, vayamos por partes, que vamos a asustar al chaval1

-No, si no me asusta, y no soy un chaval-¡estúpido!

Bueno chaval, vamos a probar esto-sacó unos pocos y los repartió.

-Okey, próxima dosis arriba!-dijo Edurne divertida.

Al llegar a la siguiente estancia , más estrecha, las dos se fundieron en una restregándose en una esquina, la mano libre de Lola, la otra asía el pecho derecho de su amiga, me hacía señas para que me acercara, en dos decididos pasos me arrimé a sus nalgas, la falda no me dejaba sentir la separación entre ellas, ella se dio la vuelta rápidamente y me arrebato la bolsa, con una sonrisa pícara, “Feria furiosa” empezó a escucharse desde fuera de nuestro mundo, se metió unos cuantos monguis en la boca, me agarró cerveza y le pegó un pequeño trago ,” que será de mi”, Edurne hizo lo mismo , y me cedieron el placer, “ que será lo que tiene el vino que me gusta a mi”, la cerveza se acabó con mi trago, Edurne se agachó, levantó mi camiseta-¡¿Tienes barriguilla eh?!¡jaja! – y me empezó a dar deliciosos pequeños besos, subiendo, bajando, Lola empezó a acariciarle la cabeza y se acercó, consiguió darme un beso en los labios, gemí, perdió el equilibrio y empujó a hacia delante a Edurne, estuvimos a punto de caer, nos reímos, Edurne se puso en pie de un salto, y toda frescura dijo,

Vamos vikingo, bájate a por las cerves que me he dejado abajo, te esperamos arriba-”si tú me llamas yo me voy contigo”, Amparo cantaba con fuerza, sentimiento.

Como una exhalación bajé a por ellas, subía un poco mareado de todas las sensaciones que me recorrían el cuerpo, por un momento Ela pasó por mis pensamientos, agité la cabeza y desapareció, ya llegaba y me encontré a las dos de pié en el pequeño balcón que yo, justo cabía de ancho, ni me fije en las preciosas vistas que alcanzaban al otro lado del Guadalquivir por encima de los muros, … restregándose, gimiendo, Lola levantó el vestido de cuero de Edurne y comenzó a restregarle la mano por encima del fino algodón que empezaba a empaparse, el olor agrio llegó a mis entrañas y sin dudarlo dejé en el último escalón lo que traía, tumbándome boca arriba y como pude me arrastré, sus piernas me dejaron paso entre ellas, hasta encontrarme con sus morenos muslos de romero y pimienta, acercándome con gran esfuerzo hasta su sexo, aparté las bragas con mi lengua y empecé a acariciar todos sus labios carnosos, sin depilar desde hace al menos dos semanas, con toda mi lengua desde la papilosa base de ésta hasta la punta, dura y gruesa como un falo, … con mi mano derecha asía la nalga de Lola entre su falda y su carne, perdí el equilibrio y agarrando su tanga de seda como para tratar de no caer, lo bajé hasta sus rodillas, un suspiro salió de su boca, y las dos juntaron más sus pubis, subiéndose Lola la falda para darme paso, con toda mi cara hacía lo que podía; mi muñeca izquierda se estremecía del esfuerzo pero seguía, tratando de introducir y rozar con mi barbilla, nariz, labios y lengua toda aquella carne húmeda, los sabores de ambas empezaron a mezclarse en mi boca, ellas se besaban y acariciaban, notaba los dedos de Edurne en mi frente que acariciaban las nalgas de Lola y mis flequillos, los de Lola llegaban hasta mi garganta; ellas empezaron a notar que flaqueaba o no se porqué, empezaban a doblar sus rodillas, Edurne se sentó en mi pecho, “desperado desperado, “hostia Amparo trajo a Fermín Muguruza!, Lola arrodillada sobre mi frente, yo ya no sabía lo que hacer chupaba, lamía, mis manos recorrían la espalda de Edurne, que ya sin vestido empezó a deslizar su húmeda entrepierna por mi pecho, mi vientre, sus calientes pechos descansaron sobre mi piel por un instante arrancándome un gemido de placer; me desabrochó el pantalón, noté la piedra mas fría bajo mis nalgas; Lola medio de lado aún con su sexo en mi boca y con una pierna medio en el aire, consiguió llegar hasta los muslos de Edurne a los cuales imprimía sonoros mordisquitos tras cada cual Edurne apretaba más su boca haciendo estremecer mi esquizofrénico y extasiado pene, los gemidos se sucedían, jamás olvidaré el tacto de las nalgas de Lola contra mis mejillas, “ahí está la pared”, suaves como los pétalos de rosa, de sabor a vainilla, en contraste con el potente sabor del flujo de Edurne los suyos tenían matices mas sutiles , pero ambos totalmente embriagadores, apunto estaba de llegar al clímax…

Eh vosotros!-una voz sonó abajo, se ve que pillaron a la pareja del atrio, una luz de linterna se veía por los entresijos de la torre, las voces de la pareja discutiendo con un hombre, y otra voz que subía.

Mhhh, joder, justo en lo mejor!

-Mhhh, hostia mi vestido!,medio susurró Edurne, justo se lo puso y yo guardé las bragas en mis bolsillos cuando la luz alumbró la cara sudorosa y sofocada de Lola, quien como pudo recogió las setas del suelo una de las cervezas, y trató de disimular sonriendo.

Eh, vosotros!-como un autómata-joder como está el patio, venga, a la puta calle!

.¿Tio, que no sabes quien es esta mujer?-dije, un poco mas chulito de lo que quería sonar.

Me sua a poya quien sea, a la puta calle venga, arreando!

-Tío tranquilo, hemos pagado la entrada-trató de arreglar Edurne, “tu canción de amor no me va a consolar”, se oía…

Nos echaron sin poder reunir ni avisar a nuestras gentes; los móviles con el ruido no respondían, …salimos por el puente, y yo intenté retomar nuestro escarceo agarrando con firmeza el culo de Edurne, quien no se decidió a seguirme, se ve que notaba un poco rara a Lola, la cual se inclinaba por encima de la barandilla y empezaba a vomitar…

Tío, –me dijo Edurne , ya sin ese tono- ya ves como se ha torcido la cosa,¡joder! siempre tiene que joder la marrana algún capullo!

-Y que lo digas, voy a llamar a un taxi, tranquila, ocúpate de Lola que no tiene muy buena pinta.

Los números del móvil empezaron a moverse aquello empezaba a volverse siniestro, al rato llegó un taxi que cambiaba de volumen y de color, no quiso que fuera con ellas, pero prometimos volver a vernos; Edurne, 678344397.

Estaba en esos pensamientos, cuando la luz rojiza del crepúsculo asomó por la rendija de la puerta del sótano del faro, me decidí a salir para mi espionaje diario que desde hacía días me llevaba a la casita del bosque, cuando salí, vi la figura de mi supuestamente futura segunda diva sentada en una roca saliente al lado del faro, llorando, me quedé mirándola, la carga genética empezaba a tocar a su fin y empezó a picarme la piel del cuello , noté como comenzaba a salirme una ampolla cerca de la oreja derecha cuando ya el sol comenzaba a esconderse en el horizonte, Marina se levantó, y dejó caer una cinta como de seda por el pequeño acantilado y empezó como a dudar en si dar un paso a delante, lo cual me hizo decidirme a acercarme; … decidido, con sigilo y rápido,… lo hizo; se inclinó y saltó, yo no era un depredador subadulto , y no quería que mi presa acabase destrozada, di un brinco y me situé a su altura abrazándola, mis piernas se estremecieron del golpe contra las rocas pero mis tendones se tensaron como un resorte aguantando bien la caída, el rostro de Marina, parecía como congelado en una expresión de horror, incredulidad, luego alivio y reproche, no la dejé actuar, y blandiendo mis caninos asesté un fuerte mordisco cercenando su yugular izquierda y haciendo que mi saliva contaminase su cuerpo mientras yo succionaba su valiosa sangre, sintiendo la pasión que no era más que la sombra de lo que fue en su tiempo tener a Ela o cualquier otra mujer que hubiera amado antes entre mis brazos, pero ella sucumbió, gimió, sintió y fue infectada, actualmente una de mis mejores organizadoras en los puestos del Mediterráneo.

6 comentarios to “AL VUELO”

  1. Tiri, tengo que decir, que aunque te haya costado unas cervecitas y unos cigarrillos, has mejorado cualitavamente expresión, y has hecho mucho más agil la lectura del texto.
    Voy a imprimirme todos los capitulos de tu coleccionable y me los voy a leer de un tirón…
    Me preocupa solo una cosa…¿quién será tu tercera diva?..voy a por ajos, un crucifijo, agüa bendita…y un rosario.

    Un lametorro muy fuerte.

    Y a ver si leyendo refresco la mente y les da a las musas por visitarme, que están de capa caida.

  2. Estupendo Tiri, coincido co Anna que has mejorado muchísimo en la forma, que el fondo es el mismo, chico que envidia que imaginación tienes ¡APROVECHALA!.

    Besos

  3. hola mistxikas, muchas gracias, me hace sentir bien que os guste, la verdad es que lo saco de dentro….
    Ana, poco a poco iras descubriendo los trucos para evitar una ataque de un vampiro de verdad…

  4. Pues ya estoy impaciente, Tiri, ya lo estoy.

  5. ana pues nada cuando se publique la proxima foto , la próxima entrega, aun necesita ciertos retoques pero vamos que ya es´ta el horno encendido,….
    ..ya se que publicar mi foto igual es un poco egoista por mi parte porque lo lleva para mi terreno pero ….

    bueno , muxuk a to@s

  6. Ander, me tienes loquita con tus narraciones, que soy una fan de Anne Rice ¿eh? y pedazo competencia le va ha salir contigo, bueno yo sigo con el siguiente que voy por orden.

    Lametons calenturientos

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