Visión nocturna

Tras mi puerta, con el ojo bien pegado a la mirilla, observo y espero que su puerta se abra. Pretendo atravesar los muros que me separan de la habitación contigua de este viejo, oscuro y apestoso hostal, donde las cucarachas y las chinches son mis compañeras de cama, imaginando que mis ojos, ocultos tras gafas con visión nocturna, son láser capaces de atravesar muros.
La veo levantarse despacio para empezar con el mismo ritual repetido a diario, siempre la misma rutina, antes de vestirse de guerra para ir a ese trabajo, tan poco reconocido, pero que sin embargo es el único que parece tener mas auge en tiempo de crisis, enriqueciéndose con famélicas presas.

Recoge su pelo crespo y rojizo en un moño descolocado con una pinza en la cabeza y deja deslizar la bata por su cuerpo redondeado, mostrándolo virgen, salvaje, desnudo.
Antes de meterse en la ducha se mira en el espejo y bordea con sus dedos las negras ojeras que delatan su mala vida bajo esos ojos verdes llenos de tristeza, carentes de esperanza, tratando de ensayar el guión de una sonrisa mientras el vapor del agua caliente que se oye correr en la ducha va empañando el cristal del espejo borrando así su rostro. El agua hierve para esterilizar su cuerpo, limpiarlo metafóricamente de las huellas que le dejo la noche anterior, aunque sabe de sobra que la noche volverá a mancharla, y que esas huellas día tras día reaparecerán.

Recoge los pantys del suelo y se los coloca suavemente con cuidado de no hacer ni una carrera, mimando con sus manos la forma de sus contorneadas piernas a la vez que los sube.
Después deja libre su melena cobriza a media espalda.Soltando la pinza baja la cabeza y ahueca con los dedos su pelo.
En el chirriante armario que apesta a naftalina y humedad al abrirse, repasa con la mirada, percha a percha, una colección de vestidos más bien desfasados, aunque provocadores
Creo que hoy elegirá el rojo con las botas de tacón de aguja que tanto me gustan.
Ya oigo el claquear de los tacones de hierro aporreando su suelo, el tintinear de las llaves y como se gira el pomo.
¡Estas paredes parecen de plástico!

Por fin…uffff… ahí está. Exuberante como siempre. Preciosa. Con cara de ángel. Embutida como una muñeca en ese minúsculo vestido que tras cerrar la puerta empieza a estirar para abajo, intentado ocultar su pudor y aparentar su decencia, avanzando a pasos muy pequeños por falta de holgura del mismo hacia la escalera.
¡Me encanta verla pintarse los labios justo antes de bajarlas! Esos labios…ummm…¡que ricosss….!

Mi día pasa esperando este momento, mi noche, su regreso, a las seis de la mañana, para cruzarme con ella en esa crujiente escalera de madera que marca el adiós en sus pasos por la noche, y recibe su agotado andar mientras me susurra sin ganas ese quebrado y cansado buenos días de sonrisa prefabricada cuando va a salir el sol.

Hacía ya más de un año que la había encontrado como única luz en la esquina de aquel callejón sin salida, tirada en la calle, apaleada y delirando, la recogí y la llevé conmigo, le di refugio y curé sus heridas. Pero como animal en celo que siempre será no pude retenerla a mi lado, aunque si he podido mantenerla a esa pequeña distancia de seguridad a la que algunos animales semi domesticados te permiten acercarte…

Aún recuerdo el roce y el olor de su piel cuando al recuperarse, como agradecimiento, me hizo el amor y me suplicaba que la besase gritando mi nombre.

Me hago el encontradizo cada mañana deseando que repare en mi y me vuelva a suplicar ese beso o que me de la oportunidad de robárselo.

Seis de la mañana. Llega la madrugada. Me da miedo perderla cada vez que sale a trabajar la noche.
Al fin ya vuelve.
Me siento reconfortado.
Salgo a su encuentro mientras escucho la lluvia golpear en los cristales.
Quizá hoy sea el día, o puede que simplemente sea otro día más que me lleve a volver a esperar esta noche tras la mirilla, reencontrándome de nuevo con la excitante rutina de mi visión nocturna.

ex

9 comentarios to “Visión nocturna”

  1. hola Ana, …pobrecico, …enamoraou hasta las trancas y la otra por ahi ganándose el pan seguro que al final ella le pasa ua parte para el pan , ..o es que él no trabaja?

    muxos besos m ha gustao muxo!!!

  2. No, Ander, él no trabaja…dejo el trabajo cuando la encontró tirada en la calle y se dedica exclusivamente a observarla y esperar, es su diaria obsesión, lo unico que le importa, no duerme, no come, solo espera…Tendría que poner los antecedentes. De qué trabajaba él , sus insatisfacciones, y como se piró del curro..pero se hacia muy largo. El caso es que ahora como muchos españoles cobra el paro, y sigue su rutina malviviendo y soñando. Asi es la vida!

    Mutxutxus Ander.

  3. Maravillosa historia Anna, y como siempre narrada a la perfección ¡chapeau!!!!.

    Besos

  4. Muy cruda Anna, como la vida misma, lo que me recuerda que un día leí o escuche: “más vale haber querido y perdido que nunca haberlo conocido”
    Besotes

  5. Ana, felicidades por este relato. ¡Es estupendo!
    En cierta forma, y como muchos otros, espero toda la vida detrás de la mirilla a aquella a quien conocí del todo y que un día me regaló un poco de su esencia. Quizá hoy sea el día. Pero mientras el día no llegue yo seguiré vivo.

    Gracias por darme la oportunidad de leerlo, simplemente me encantó.

    Voy por tus demás cuentos.

    Uriel

  6. Me ha encantado el relato.Muy bueno.Saludos guapa

  7. Me gusta que te guste y sobretodo me gusta verte paseando por aquí…Gracias y un beso…¿Nos debemos unas Moritz no?

  8. Primero fue tu relato y después mi fotografía.
    Intuía que detrás de esa puerta había una historia… y cuando leí tu cuento supe lo que sucedía tras la mirilla.
    Gracias por escribirlo y dejar que me apropie de tu historia sin permiso :-).
    La espera

  9. Gracias airojo por esa fantástica foto que sirve de portada para mi relato, (Tenía música, tenía letra, y le faltaba la imagen que tu has puesto) Perdona que no haya dicho nada antes, pero me jugó una mala pasada el ordenador. Un saludo y nuevamente decirte que me has hecho sentir muy bien, me ha encantando que esto haya pasado!Ojala no sea la primera ni la ultima vez que alguno de nuestros relatos sean fuente de inspiración de una imagen.
    si te das cuenta, todo esto empezo con una foto, fotorelato…después por las musas terminamos “desvirtuando” el tema y nos hemos dejado la foto atrás, siempre está bien que alguien nos recuerde que cada historia tiene una imagen…y que cada imagen tiene mil historias posibles que contar.

    Un fuerte abrazo!

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