Podrovnik

Son las 23:00 hora local, en la azotea del palacio Karla Podrovnik, sito en el centro de Varsovia, en el 5 de la avenida Kopernika, cuatro de los integrantes de nuestro quinteto de asalto nos disponemos a penetrar por el tragaluz central de lo que antíguamente era el centro de reuniones del alto mando soviético en Polonia.
Ahora, ésta gran mole, desde la cual se pueden ver los más importantes edificios estatales, pertenece a una de las facciones más importantes del usufructo de Kiev, la mafia Ukraniana.
Todo empezó cuando, ya constituido nuestro grupo de trabajo y tras unos cuantos golpes de éxito a pequeños capitales particulares, Marta Petrova, “contratista” del cártel en cuestión, nos hizo llamar para un, según ella, suculento encargo.
Me hicieron acudir a la reunión en el Podrovnik, con todo lo necesario para parecer que me disponía a arreglar algún problema informático de redes en el edificio, para no levantar sospechas. Esto fue, al final, toda una suerte puesto que así estreché lazos con mi posterior genial colaborador Jaznik, quien en ese momento me pertrechó de todo lo necesario para la ocasión, por un módico precio, y sin hacer preguntas.

El plan era sencillo, y como dijeron, pintaba suculento, muy suculento.

En plena transición al euro, los compradores del centro comercial del puerto de Riga, pagarían todo en metálico en las últimas compras de Nochebuena, y puesto que caía en sábado, el dinero se quedaría en la misma caja fuerte del centro hasta el Lunes, a cargo de la empresa de seguridad que poseía una importante sede en la macrosuperficie; incluso, putualizaron que si éramos espabilados, podríamos llevarnos todo lo que hubiera en los comercios subalternos. Ellos sólo exigían la mitad de lo que hubiera en la caja fuerte principal, en el sótano.

Siempre hice caso a mis corazonadas, y un amargo nudo en el estómago fue creciendo en mi interior cuando aquel enorme calvo trajeado, quien más tarde supe que era Hanus Novytarg -gracioso nombre; nuevo mercado, literalmente-, desde el otro lado de la gran mesa de nogal, con su traje italiano y su puro cubano, exclamó: “Veremos ahora de lo que sois capaces tu grupo, tú, y tu amiga la gordita, …¡já!”, tras lo cual cruzó una extraña mirada con Marta, sentada en un sillón cerca de la ventana.

En principio todo el mundo estaba entusiasmado, y me preguntaban por qué tenía yo aquella cara tan larga. Incluso nuestro nuevo fichaje Jaznik, necesario y muy valioso, se integró perfectamente en el equipo y trabajando con ahínco y en completo equilibrio con los demás, hacía bromas de lo fácil que podría resultar aquel golpe, y que además, al fin y a cabo, desplumaríamos a una gran empresa, propiedad de otro mafioso Letón, y casi todo sería dinero ilícito sin declarar.

El tal Hanus, uno de los malditos jefes de la organización, y Marta, nos facilitaron toda una serie de planos, los horarios de las guardias, e incluso los nombres y direcciones de los agentes de seguridad y las patrullas nocturnas de la policía. Demasiado fácil.

Los atenienses Kristos y Elena, atléticos, y muy eficaces, constituirían mi grupo de apoyo in situ, Hana se pondría a los aparatos de escucha, Jaznik se dedicaría a lo suyo y el control visual térmico de la superficie.

Aquello era coser y cantar: entrar por la ventilación, llegar al sótano 6 y forzar la caja fuerte después de reducir a los guardias de la cámara anterior,…Escaparíamos con el botín en uno de los coches de seguridad.
Cuando ya tenía a los guardias durmiendo como corderitos, me comunicaron a gritos que saliese de ahí a toda prisa. Todo fue cuestión de segundos, Kristos acudió en mi ayuda,… yo les grité que escapasen.

Para Kristos y para mí, la aventura terminó al estrellarnos contra la verja del párking, que Jaznik debería haber abierto para facilitarnos la huída. Con varias costillas rotas y una contusión cerebral Jaznik, y yo con la nariz, costillas y clavícula fracturadas, comenzó nuestro suplicio en las comisarías y cárceles de un país en el que no nos habíamos criado.

Según las noticias, nos apresaron cuando tratábamos de forzar la segunda caja fuerte del megacomercio. La otra, sí, otra, en pleno centro de la oficina de seguridad, fue arrasada con un dumper de ochenta toneladas y los guardias fueron masacrados al paso de la devastadora mole …la otra mitad del equipo de asalto se encontraba en paradero desconocido con un botín posiblemente cercano al medio millón de euros, una miseria.

Los cargos eran abrumadores, claro que las pruebas que nos implicasen directamente, escasas, …lo peor, la pertenencia a banda de malhechores, armada, y complicidad en el asesinato de dos guardias de seguridad.

Aquellos años que pasé en las frías celdas de castigo, todas aquellas palizas, las vejaciones, la dura y difícil, valga la redundancia, diatriba de escapar de los ardides de los subgrupos de prisión y mi silencio,…mi silencio, debería yo cobrarlo con creces. En todo ese tiempo aun en aquellas inmundas y difíciles condiciones, uno tiene mucho, pero que mucho tiempo para pensar, y también se aprenden más de un par de cosillas interesantes, no sólo a sobrevivir.

Así que el rencor, la suerte y las buenas costumbres de la gente han hecho que ésta noche nos encontremos apunto de asaltar uno de los mayores depósitos de capital mafioso de Europa.

Jaznik nos da paso libre, soltamos las bombas de niebla infrarroja, Hana no necesita ver, élla nos guiará, el resto de dispositivos electrónicos pueden impedirse desde el ordenador de nuestro amigo, verdadero genio de la informática.
Bajamos por la cuerda diez metros, Hana coloca una tirolina directa hacia el pasillo central del último piso, las máscaras son un engorro pero el gas, además de no dejar ver, es tóxico por inhalación. Hana no necesita ver.

Lo único que ven los vigilantes, lo único que miran los jefes mafiosos, lo único que escuchan, es el partido que acaba de comenzar en Lisboa, la gran final del Dinamo Kiev, contra el Spartak de Moscú,…insólito.
La suerte; no podía ser más propicia, …el fútbol no falla para éstas cosas. Tenemos más de media hora para profanar éste santuario de corrupción. Hanus y su gentuza son gente de costumbres, él tiene un sitio privilegiado en el palco, ellos en el casino central de Varsovia.

Llegados a éste punto no tenemos más que forzar el gigantesco portón del despacho del gran hombre, una vez dentro puentearemos el sistema de infrarrojos y podremos ver tras los veinte minutos que tardará la niebla en depositarse en el suelo de mármol, para escapar cargados con nuestras bolsas llenas de sueños y promesas violetas,…billetes de quinientos euros marcados de difícil puesta en circulación.

Hana nos abre paso hacia la tenue luz del despacho en el que ya me encuentro por tercera vez. Ésta vez no recibiré un premio de consolación y una palmada en la espalda con sabor a amenaza en recompensa por mi silencio, ésta vez me acerco al ventanal desde donde la Petrova observara los cisnes sobrevolar el Vístula bajo los puentes, ésta vez respiro tranquilo saboreando el caramelo que me ofrece la voz de Jaznik que me indica por radio que tenemos vía libre, que sus sistemas han funcionado,que no se activó la alarma. Saboreando el dulzor de la voz de Elena indicándome que ha puenteado los infras, sintiendo el éxtasis de escuchar, de observar a Kristos y Hana,trabajar para abrir la pesada puerta de la vieja obra de arte que encierra nuestra venganza, la gatera por la que, si jugamos bien nuestras cartas, nos escapaemos hacia un mundo sin preocupaciones, llena de los amigos que proporciona la generosidad.

Salimos por donde entramos, como auténticos trapecistas,…justo cuando voy a cerrar el ventanuco de la cúpula por donde entramos, se escucha el estruendoso júbilo con su eco subir por el hueco abalconado del patio interior del fastuoso palacio. El Dinamo ha debido marcar,… dejo caer el cristal con su pesado marco dejando atrás el territorio ucraniano a mis espaldas.

Descendemos por la pared sureste , montamos en la potente furgoneta, y salimos zumbando en dirección al otro lado del río. Jaznik está entusiasmado, comenta el partido con detalle, el gol del delantero Andriy Sevchenko, su jugador favorito,…como él es ucraniano. No se cómo lo hace, prestar atención al partido, mientras nos mete y nos saca de un agujero de ratas, creo que si llegamos a saberlo, le habríamos pegado un tiro, sólo por proponerlo.

Ahora, más despacio bajamos enfilando hacia el puente por la avenida 3 de Mayo, luego volveremos otra vez hacia la avenida Juan Pablo segundo, pasaremos cerquita del casino,… es hora de ponerse los trajes de fiesta.

– Has estado fantástica, Hana!-le digo acercándome para besarla, ella me responde con una sonrisa.
-No podemos decir lo mismo de tí- dice Kristos, a quien miro con desconcierto.-Si se llega a romper el cristal estamos perdidos, …¡¿En que estabas pensando, joder?!
-Bueno, tranquilízate Kistos, además el plan era suyo, y si llega a haber alguien, él es el más capacitado para,…-lo apacigua Hana.
-Eh, venga, todos hemos estado cojonudos.-dice Elena serena, casi sin acento.
-Ok,Kuba, ya estás vestido, ahora repasa lo que ha pasado en el partido, atentamente, no podremos retener lo que nos ha dicho Matrix igual que si lo vemos.-Kristos en plan profesional.
-Pero qué mas dará, -dice Matrix, Jaznik, divertido- ¡No se sabe ningún jugador!, jajajaajajaja!

Tras un paso a cámara rápida del partido y comentar lo más importante en lento y ver las repeticiones, cruzamos el río de vuelta, en dirección al casino, y la casa de Kristos. Nadie sabe nada de Matrix, pero saben que los demás estamos casi siempre juntos,…hoy no iba a ser menos.

-Bueno campeón, sabes una cosa, que yo bajé a salvarte el culo a aquel sótano de mierda, ..ahora sálvanos tú.-me dice Kristos nariz con nariz metiendome unos cuantos fajos en la americana.
-Mira, precioso, lo nuestro ha terminado, mamón!-me sujeta Hana la cara con una mano, y me suelta un bofetón con la otra.
Elena me riega con champán-¡Feliz viaje!-y abren la puerta de la furgoneta, no me da tiempo y caigo mal de la misma.

Con el traje más roto de la cuenta, demasiado cerca del casino, me incorporo dolorido, asustado.
Mejor me guardo bien el fajo, los cuatro fajos de billetes, y me dirijo a algún bar de la zona a terminar de ver el partido y emborracharme, una paliza más no me hará gran cosa.
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Aquella taberna con el olor de la manteca pegada en los ladrillos de las paredes y en la oscura madera de barra sillas y mesas era perfecto. Cuatro parroquianos encaramados a la barra , como sujetos a sus cervezas miraban el partido entre insultos y risas con el hombre que detrás de la barra sacaba brillo a un gran baso de cristal. Parados vueltos de las minas de Katowice, según su aspecto. El mayor y más viejo gritaba al de la barra que debía animar a los ucranianos, ya que habían sufrido el yugo ruso igual que nosotros, …el sudoroso y carnoso barman esgrimía que los ucranianos eran los responsables de que las minas de Katowice cerraran.
Ninguno se percató de mi presencia hasta que dejándome caer en una silla cercana, dí un sonoro golpe en la mesa correspondiente con el brazo.

-¡Salud hombre!Dígame con quien va, con los ucranianos o los moscovitas-dijo afable pero inquisitivo el grandullón.
-Déjalo Piotrek, dígame usted que quiere beber-dijo el barman-no ves que está hecho polvo?
-Cerveza, y vodka, las rusas son unas zorras, …especialmente si son ciegas!-contesté gritado, dolido.
-Claro que si hombre, a ver si marca el Dinamo, eh?-otro parroquiano.
-¡Puto fútbol de mierda!-respondí.
-Tenga hombre, beba, beba-me trajo el barman una buena cerveza y un vaso grande de chupito con vodka y unos frutos secos.

El partido siguió sin más incidentes que la discusión de las minas y los gobiernos interrumpida por los ánimos de cada hinchada por cuando le correspondía, …yo mientras tanto ya había dado cuenta de cinco cervezas y otros tantos vodkas, …el primer platito de kikos seguía en su sitio, lleno.
Una vez más la ruleta de la fortuna volvió a girar, y quiso que el árbitro desacertara pitando un penalti que no era en favor del Dinamo encendiendo el ambiente a menos de 5 minutos del final. Los ánimos se caldearon, ..y más aún cuando se convirtió la falta. Despacio, me acerqué hacia los hombres que me daban la espalda desde la barra, que gritaban efusivamente y con aspavientos. Lo necesitaba,…agarrando del hombro al grandullón le dí la vuelta y le solté un potente derechazo haciendo que cayese a los pies de la grasienta barra. A continuación casi me abandoné a mi destino, soltando un gancho aquí y allá sin tratar del todo de atinar,..de todos modos, aquellos tipos eran duros de veras.

Sobre un charco de sangre que fluyó de mis labios y nariz, vi como me quitaban los cien euros que llevaba en la cartera. Me incorporé y dirigí tambaleándome hacia la calle del río, para rodear la esquina de la ferretería y subir calle arriba, hacia el casino.

Algunos jubilados salían ya con sus perros a darles el paseo de después del partido, me miraron con desdén , el uno bajo el ala de su gorra de lana, el otro por encima de su bigote, los dos se saludaron y fueron juntos hacia el banco bajo un gran tilo comentando algo de la juventud de ahora.

Ahí salían contentos los gorilas por la puerta principal del casino, con las mujeres embutidas en minitrajes y largas botas de cuero, sus abrigos de piel en pleno verano. Una arcada, dos, … diez pasos más, …a ese traje gris de Armani le vomité encima, ..el codo derecho duro, del traje, se manchó con mi cara de roja sangre. Una señal, un chasquido de dedos. Dos hombres se me acercaron y de un empujón me tiraron bajo los contenedores del otro lado de la calle.

Cuando cierta gente se dio cuenta de que en los supermercados letones algún imbécil había estado comprando grandes cantidades de comida que luego levaba a los horfanatos, con un dinero robado hacía unos años a sus propios dueños…cuando se dieron cuenta que alguien compraba cantidades ingentes de plantas para llenar las pobres vidas de las pobres y viejas casas de los distritos más desfavorecidos, …¡Con los billetes marcados que les habían sustraído la noche de la gran final!…empezaron a preguntar, ..y no tardaron en dar con el subnormal que se había quedado en Varsvia tras semejante hazaña. Fue una suerte que los primeros en encontrarme fueran los hombres de Hanus, y no los lituanos.

Mi historia bajo gran dolor y amenazas no pudo ser otra que la verdad.

El dinero en cuestión estaba en mi cuchitril de las afueras, ..alguien me lo tiró encima cuando, yo borracho, casi me atropella con su gran mercedes con matrícula letona. Aquel hombre me señaló con el dedo delante de sus labios que callase.Yo me los metí en los pantalones, doscientos mil euros!!! Pero me acababa de dejar mi novia, mi querida novia Hana, justo después del gol de Ukraina,…le dio por ahí, dijo que se iba al mediterráneo con sus amigos griegos, que estaba harta de mis borracheras absurdas, ..si ni siquiera me gustaba el fútbol!

Así que me dió por aumentar mi borrachera,…quería ver el final del partido. Los del bar confirmaron el final de mi historia, sus gorilas también, …lo mismo hicieron floristas, tenderos, agraciados, y agraciadas.

-Eres imbécil, además toda tu desgracia es esa mujer,…deberías elegir mejor.-me dijo Marta con desprecio.
-Que te hace pensar, Sra. Petrova, que tú eres mejor que ella-contesté entrecortado por el dolor.
-A la vista está-contestó ella.
-No todo lo que importa se vé, guapa.
-Lo dicho, eres imbécil.
-No tanto, acabo de acordarme de la matrícula, …creo que es letona.
-Escupe, maldito polaco!
-Boris, lávalo y suéltalo en los pantanos, no quiero volver a verte Kuba, si te veo haré que te maten.-zanjó Hanus la entrevista.

Todas las cosas tienen consecuencias en la vida,…las palizas que me dieron esos cerdos me han limitado en un treinta porciento la audición, y mi mano izquierda ya no es la misma,…Hana es ahora mis oídos y yo su vista, en los países donde no recuerdan nuestras caras, donde necesitan los sueños de color violeta y saben agradecerlos.

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8 comentarios to “Podrovnik”

  1. ¡¡GUAU!! ¡¡GUAU!!! TIRI
    no lo habia leido hasta ahora, y …. jolines !!!! es que veo hasta la peli que se podria hacer con este relato

    ¡¡COMO ME GUSTA!!! ¡que historia mas dificil e impresinante!!!
    voy a leemerla otra vez esta noche… es que es un peliculon!!!

  2. muuuchas gracias Yuka!

    Que más quisiera yo que poder hacer una peli,..le iba dar en los morros al Cruise!jajajajajaja!

    me alegra un montón que te haya gustado

  3. Ander….me quito el sombrero chaval. Muy bueno el relato, si señor.¡¡¡¡¡¡¡¡Quiero más!!!!!!!! Yuka tiene razón, da para un corto. ¿Habrá segunda parte?
    Muxus.

  4. Lo que me encanta es el final, diferente.

    Como dice yuka, está perfecto para llevarlo a un corto de cine.

    Un abrazo

  5. Genial.Se ve la pelicula,sólo con leer.
    No falta detalle.Te situa en el lugar,y te imaginas a cada personaje ,y cada situación.
    El desenlace,inesperado y fantástico.
    Los basos, muy grandes?,JE,JE..

  6. GRANDE EL DESPISTE,…ESKERRIK ASKO INAXI
    MUXUK

  7. Pues si Tiri, es genial, me he tomado mi tiempo para leerlo y la verdad se podría hacer una buena pelí con ese argumento. Y pensar que nos tragamos tantos bodríos teniendo aquí a todo un pedazo de guionista de películas de acción.

    ¡ME ENCANTA!!

    Besazos ¡¡CAMPEÓN!!!

  8. ESKERRIK ASKO MIREN!!

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