“ADIÓS CIGÜEÑA, ADIÓS”

Estoy contento porque, desde que Paz ha decido darle un hermanito a Ángel, no sufre de sus habituales dolores de cabeza ni tiene ese cansancio generalizado que le acompaña a todas horas.

Como tonto del todo no soy- aunque en ocasiones lo disimule a la perfección- sé que mi querida esposa con este cambio de actitud y esta exagerada predisposición a los encuentros carnales busca exclusivamente un objetivo llamado bebé. Para estos gratificantes asuntos no me molesta que me utilice… más bien todo lo contrario. Mi cuerpo jotero está dispuesto a hacer encargos a la cigüeña a cualquier hora del día y de la noche…¡¡Mecagüentodoloquesemenea, joder!!…¡Por energía será!

Hasta la fecha todo lo hecho- y es mucho- no se ha materializado en resultado alguno así que, con el fin de facilitarle el camino al afamado pajarraco porteador de entrañables criaturitas, hemos planificado una jornada especial dedicada únicamente a dar rienda suelta al desenfreno y a la pasión.

Para ser justo, he de valorar como algo positivo que Mari se haya ofrecido para hacerse cargo de nuestro pequeño diablo pensando sólo en nuestro bienestar. No es que a nosotros la presencia de Ángel nos resulte molesta, simplemente es que es del todo improcedente que esté presente en la que se supone va a ser una tórrida celebración.
Sé que mi insufrible suegra con este altruista gesto desea agradar exclusivamente a su hija Paz-¡las cosas como son!- Un pelele facilón al que hincar el diente, como lo soy yo, por este tipo de detalles es capaz de arrodillarse y besar unos pies con dedos en garra y juanetes. Me considero un poco “primaveras” pero no lerdo del todo, así que queda claro que hablo figuradamente porque todavía no tengo un gusto tan pésimo. Como soy una persona agradecida, Mari tendrá de recompensa un nuevo nieto si, por fin, acertamos con la dirección del animal parisino.

Hemos salido de casa esperanzados, ilusionados y ligeros de equipaje. El viaje ha sido rápido- sin contratiempos aunque pueda parecer extraño- y en un par de horas estábamos a las puertas de un pequeño hotel con encanto recomendado por el “picha brava” de Lucas, el jefe de Paz y antiguo compañero mío de facultad. Tengo entendido que él es buen cliente y que ese lugar es testigo de alguna que otra de sus canitas al aire.

A la tenue luz de las velas,entre miradas cómplices, Paz y yo hemos dado buena cuenta de las exquisiteces que nos han servido en la cena. Después de tomar bastantes copas del caldo de calidad superior encarecidamente aconsejado por el maître, he tenido un pequeño desliz. Instintivamente he cogido la botella y me he dispuesto a beber “ a morro” ante el estupor de Paz y de la media docena de comensales que ocupaban las mesas de alrededor. No ha pasado ni un segundo cuando he notado como un volcán se ha adueñado de mis orejas. La euforia ha desparecido como por arte de magia cuando mi amante esposa me ha transportado de nuevo a la realidad y ha bramado :

-¡Pruden, por favor, compórtate!…¡Qué bochorno! Ni que te hubieses criado entre brikcs de Don Simón…¡No tienes modales!

-Lo siento, cariño. No sé que me ha pasado.-he balbuceado como un niño.

¿Sabes que estás consiguiendo que me pregunte qué fue lo que vi en ti el día en que te conocí?

Reconozco que no ha sido muy afortunada mi intervención cuando le he mencionado que yo sí recordaba perfectamente lo primero que vi en ella el día que nos conocimos –bueno, sería el segundo tal vez-. Aquello no fue otra cosa que, en un descuido, al bajarse la cremallera de la chaqueta, Paz nos enseñase a un atónito camarero chino, a su amiga Flor ( esperpento de mujer… ¡menudo remedio contra la lujuria!) y a mí, un horroroso sujetador beige que vestía su amplia “pechonalidad”, creyendo que llevaba alguna prenda debajo.

-Desde luego,¡ mira que eres impertinente, Prudencio!- Que Paz no utilice el diminutivo para referirse a mí es síntoma inequívoco de que la velada de supuestos tintes golfos había llegado a su fin antes de comenzar y que, con mucha suerte, las imágenes pecaminosas vendría únicamente vía televisión.
-Me voy a la habitación. Se me han quitado las ganas de tomar el postre…aquí y allá, ¿entendido?

Casi al instante e intentando guardar las formas – y yo procurando inútilmente arreglar el desaguisado- hemos salido del restaurante en medio de un sinfín de miradas y risas varias.

¡¡Mecagüentodoloquesemenea, joder!! A ver si mañana el que tiene migraña soy yo, porque a mí… ¡tonterías las justas!

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12 comentarios to ““ADIÓS CIGÜEÑA, ADIÓS””

  1. Ainsss este Pruden no aprenderá nunca, mira que sacar ese temita en una velada romántica. Además de pringaillo el pobre es también bastante inoportuno.

    ¡Pues, ale, castigado sin “postre” como está mandado!! Y en este caso que quede entre nos, ¡bien merecido! jajaja

    Besazos

  2. Un poco desgraciao el Pruden ese, no? Y también poco sutil.
    Me has hecho reír, Linda.
    Muy bueno.
    Besazo.

  3. Joeer… este Pruden es que no aprende, en fín ¡que se le va a hacer.
    Muy bueno, Linda.
    pedrín.

  4. JODER CON EL PRUDEN , JAJAJAJAJAJA!

    SI QUE LO DISIMULA A VECES , SI, JAJAJAJAJA!

    A VER SI LA PROXIMA NOS CUENTA QUE LES FUE BIEN ,…

    te sale sujetador dos veces +

    UN BESO GUAPÍSIMA!ME ENCANTA LA MANERA DE CONTARLO, CON GRACIA Y FRESCURA.

    BBS!!!

  5. Jajjaja, Linda a mi se me va a pegar algo de este Pruden…pero lo mio es mecagoenelyoutubequenosemenea! (bueno tu me entiendes).
    Se nos queda el Pruden sin noche de amor y lujuria! ohhhhh! Habrá que darle otra oportunidad, no? todo sea por los animales parisinos!

    Un lametorro!

  6. Divertido Linda, y mira que cuando la cigüeña esta en celo hay que ser torpe . ¡ Este Pruden !

    BESOS

  7. Muchas gracias a todos por tomaros un ratillo y leer las aventuras y desventuras ( más esto último) del hombrico este. Se agradecen lo comentarios y las correcciones ( Tiri, ya ha desaparecido un sujetador…je,je)

    Algún día le saldrá algo bien ¡digo yo! aunque si se dedica a desaprovechar oportunidades cuando se lo ponen en bandeja…Uhmmm.

    Besos y saludos.

  8. Divertido ,fresco ,espontáneo tu cuento.
    “Prudencio” un personaje que representa a tantos…

  9. Un saludo y muchas gracias, Javier.
    Pruden, como bien dices, tiene una vida muy normal…je,je.

  10. Este Pruden… jajajajaja!¿no ha pensado en la posibilidad de deshacerse del “lote Paz-suegra”? imagino que no, porque además de buenazo, es un poco… ¿como decirlo? ¿calzonazos?jajaajajajaj! Es muy bueno, Linda, te felicito!

  11. Vik, me alegra que te sigas animando a leer las cosas del calzonazos.
    Yo creo que lo más probable es que “el lote” se cargue al panoli ¿no? Aunque nunca se sabe…je,je.

    Besotes y muchas gracias, guapa.

  12. Este tío no tiene remedio!!!!

    Jajajaja

    Será melón!!!!

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