Cruel Diana

UNA BREVE INTRODUCCIÓN A MÍ MISMO:
Mi nombre es Francisco Miguel Espinosa. Llevo escribiendo desde que tengo memoria, y he encauzado toda mi vida al mundo de las letras. El año pasado publiqué mi primera novela, Encerrado (Ediciones Atlantis, 2009) y recibí una buena acogida por parte de la crítica. Ahora me dispongo a publicar mi segunda novela, pero siempre dejo un hueco para compartir mis relatos con la gente a través de la red. Me uno al blog Lamedores con mucho entusiasmo y un gran agradecimiento hacia todos mis nuevos compañeros. Espero estar a la altura.

Entre mis influencias me gusta contar a Chuck Palahniuk, Bret Easton Ellis, Charles Bukowski, Douglas Coupland y Haruki Murakami.

Y acabada la presentación:

Capítulo 1: Una mañana cualquiera.

– Es una tía normal, del montón.
– Una mierda del montón. Mira, hay dos clases de personas en este mundo: las personas que pasan a tu lado sin que te des cuenta, el tipo de persona que te importan una mierda y de las que no querrías saber nada aunque te pagasen por fingir que te interesas por sus vidas.
– Continúa.
– Después están las personas que pasan a tu lado y te hechizan, no a nivel sexual, puede que no te parezcan atractivas, puede que sean feas, pero te interesan, y te gustaría saberlo todo de ellas: te gustaría saber su nombre, dónde viven, a qué se dedican y toda esa mierda. Esas personas, son las realmente interesantes. Pues ella es de ese segundo tipo. No del montón. A la mierda con el montón.
– Vale, pero supongamos una cosa. Ves a una de esas personas interesantes, como tú las llamas, y él o ella se te acerca y también quiere conocerte. Y resulta que no tenéis nada en común, que es más simple que un bote de aceitunas, ¿me sigues? ¿Qué haces entonces?
– Joder, cuando ves una de esas personas interesantes nunca, y quiero subrayar, nunca te acercas a él o ella. Porque joder, se pierde el interés de lo desconocido. ¿Sabes a lo que me refiero? ¿Tienes idea de lo que hablo?
– Nunca lo había pensado así.
– Claro que no, joder.
– ¿De que clase de persona crees que soy yo?
– No he oído la pregunta.
– No te hagas el sordo, ¿de qué clase de persona crees que soy yo?
– …Del segundo tipo. Sí, de los interesantes.
– Eso pensaba yo. Gracias.
– Yo invito al desayuno.
– Vale.

Dick se levanta de la mesa y se acerca a la camarera, una monada que cobra el sueldo mínimo y alimenta unas increíbles tetas con los lametones de algún bastardo. Dick saca unos cuantos billetes del bolsillo del pantalón negro y los deja sobre el mostrador. La camarera, que además es rubia teñida y debe ser una loba en el catre, sonríe a Dick y recoge los billetes.

– Puedes quedarte con el cambio, monada.
– Gracias, guapo.

Por menos, muchas mujeres han acabado en el asiento de atrás de su Dodge Coronet Sedán del 66 marcando las nueve y cuarto con las piernas. La camarera tiene esa pinta inocente de las que se lo tragan todo. Dick se relame pensando en lo que debe ser una noche al lado de esa maravillosa guarra, es decir, una cena normal en un sitio más o menos romántico, el jugueteo de miradas y pasarse la lengua por los labios y después acompañarla a casa y esperar a que ella de el paso de invitarle a un café y después quitarle la falda de flores estampadas que lleva, comprada en un mercadillo, y follar con ella a pelo hasta que despunte el día. Y todo se lo imagina en cuestión de segundos. Y vuelve a la mesa y mira a Julian con aire de obseso sexual y dice:

– Hay muchos tipos de mujeres. La camarera es una chupona. Recuerda eso.
– ¿Una chupona?
– Ya sabes, parece una mosquita muerta y después de pasar la noche con ella no recuerdas ninguna mamada mejor en tu vida. Ni una sola.
– ¿Y si después alguien te hace una mamada mejor que ella?
– ¿Te refieres a un tío?
– No sé, ¿te la ha chupado un tío?
– ¿Recuerdas a Michael, Michael Vince-Ponty?
– Sí.
– Estaba seguro de que los tíos la chupaban mejor que las tías.
– Es cuestión de opiniones.
– Como todo, joder, como todo.
– ¿Y cuándo sale?
– ¿Quién?
– Joder, ella, la tía interesante.
– ¡Ah! Dentro de cinco o seis minutos.
– ¿Está todo listo?

Dick deja ver una pistola enfundada bajo su chaqueta negra de cuadros grises.

– Joder, que si está todo listo.

Julian y Dick apuran el café y salen de la cafetería.

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11 comentarios to “Cruel Diana”

  1. Interesante banderazo de salida y prometedora serie!!!!!
    Bienvenido Frank!!!!!

  2. ¡Bienvenido Frank!! una serie que promete mucho y un buen inicio de temporada tras el período vacacional.

    ¡¡Gracias!!

  3. ¡Bienvenido, frank! Es un gusto y un lujo tenerte con nosotros después de todo el tiempo que hemos estado siguiéndonos en nuestras respectivas páginas.
    Como casi todo lo que he tenido oportunidad de leer de ti, tu debut es un texto muy impactante y directo. ¡Me gusta!
    “Esto puede ser el principio de una gran amistad”
    Saludos

  4. Vaya, Frank! Me ha quedado con ganas de leerte más, chico interesante. Un abrazo.

  5. Un toque escandalizante ,despierta el morbo del lector ,a la espera del próximo capítulo.

  6. Woooow!!! Sin duda una entrada espectacular!!

    Me agrada… jamás pensé que terminaría en eso…

    Bienvenido Frank.
    Un beso.

    P.D. Quiero seguir leyendo más!! =)

  7. Hola Frank.
    En primer lugar, quiero darte la bienvenida.
    Me gusta tu relato de presentación y tu estilo. Tengo ganas de más…
    Totalmente de acuerdo con que, si te acercas a una persona interesante, ésta pasa a perder el encanto de lo desconocido.
    Besotes.

  8. GENIAL FRANKY, GENIAL!

    VAYA CHICO HAS PUESTO EL LISTÓN ALTO , MUY ALTO…
    ME RECUERDA A …ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA DE BORIS VIAN, ..ESE LENGUAJE…LA INTRIGA ESTÁ SERVIDA!

    SALUD Y BABAS!

  9. De Cine. Es de Pelicula. Claro y conciso en las descripciones, sin ornamentos…al grano, que hay mucho. Asi que estoy deseando leer lo que viene después.
    Enhorabuena , bienvenido y un saludo!

  10. Interesante y rompedor comienzo, me intriga.Bienvenido a Lamedores.

  11. Yo creo que tú con quien desayunas por las mañanas es con un interesantísimo tipo llamado Quentin Tarantino. Me ha recordado este inicio al de Reservoir Dogs, su sesuda conversación sobre el significado de Like al Virgin y el alegato antipropinas de Steve Buscemi (que por cierto, ¡suscribo!)
    Veamos a donde nos lleva la historia, buen comienzo, ¡promete!

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