VERSIONES

Más de un  siglo antes de la realización de éste mapa…

…Micer Pedro de los Sauzales y su familia, eran conducidos, en silencio, por un pescador gaditano río arriba, hacia el lugar de encuentro; en busca de salvoconducto. Más allá del puente de Triana, junto al desagüe de la herrería cerca de la posada, debería estar su contacto, aún desconocido.

-Mi señor, parece que nos acercamos ya al lugar.

-Por favor, baje la voz , a usted tampoco le interesa que nos hagan preguntas.-dijo el noble con voz temblorosa.

-Bien, pero debe usted ayudarme a quitar el mástil,…a partir de aquí seguiremos a remo-indicó el hombre de mar.

Bajo una tupida lona oscura la tos de una de las chiquillas rompió el ritmo del chapoteo de las largas palas sobre el agua. Más cerca de lo que quisieran, estridentes alaridos se filtraban desde los sótanos del castillo, hasta las entrañas de los navegantes, helándoles la sangre.

-De acuerdo Micer Pedro, siga usted con los remos que yo he de saltar a la orilla, -de más allá del repiqueteo del metal llegaba el olor nauseabundo de las curtidurías, y acababan de sobrepasar , después del puente, las risotadas de hombres y mujeres típicos de la posada- ..éste debe ser el lugar.-dijo el joven pescador en un susurro.

-Pero ,acabamos de pasar el puente…- respondió; aterrorizado por la cercanía de puestos de guardia, y del temible castillo.

-Quien lo citara supo bien lo que hizo-lo tranquilizaba Ramiro, el marino-, nadie les buscará tan cerca de la boca del lobo.

Una alta y oscura figura que se adivinaba cerca de la orilla, levantó la mano una vez en señal de saludo. Micer Pedro pensó en una emboscada, pero en seguida se escuchó la voz queda desde la figura diciendo la contraseña; lo cual tranquilizó algo al noble.

-Dos trabajos tiene.-respondió el noble según lo acordado.

-Así, con cuidado; tíreme el cabo, …giren un poco a la derecha, ..a su izquierda  señor De los Sauzales.-los dirigió la voz queda en la oscuridad.

-Sea que trate usted de tranquilizarme, pero aún me inquieta más.

-Vengan tranquilos, los guardias están borrachos al otro lado del río; pues con gusto me deshice de dos garrafas de buen vino, para hacerme dejar pasar.-respondió el contacto.

Ayudoles a descargar dos bahules y a bajar a las dos jóvenes, a quienes siguió un desconfiado muchacho con  florete en ristre.

-Dígale a su hijo que baje el arma, estamos bien informados de sus necesidades, y debemos encaminarnos cuanto antes.

– Señor Ramiro, por favor, amarre la chalupa río abajo cerca de aquí, pero recuerde que no puede hacerlo a las barcas del puente. Tenga, con ésto tendrá suficiente para cinco noches en la posada, y ésto en agradecimiento por lo que ha hecho por nosotros. Si no vuelvo a verlo, que vaya usted con Dios.

-Sea pues que todos lleguemos a buen puerto, buenas noches señores, vayan todos con Dios.-dijo el pescador saltando al bote como un gato al acecho.

Hizo pasar el hombre de la capa a todos, bajo el arco del desagüe que abría al taller ardiente; las ascuas perfilaban los contornos y rasgos de los presentes. El hombre alto saludó al herrero agarrándole del brazo. Desde la oscuridad de una esquina una mujer de tez oscura y vestida toda de negro se acercó a los jóvenes indicándoles que la acompañasen escaleras arriba; el varón miró inquisitívamente a su padre, …éste asintió con un gesto grave.

-Tomen asiento- indicó el herrero a los dos hombres, acercándoles una banqueta y un yunque. A Micer Pedro se le cedió la banqueta. El Herrero quedó entre cuclillas, entre sentado sobre un gran mazo, dejando las perneras del zahón estiradas sobre el suelo.

-Estoy impresionado; entiendo que saben perfectamente lo que deben hacer; ¿Qué es lo que saben ustedes de mi?

-En primer lugar debo decirle que no hemos de perder el tiempo que nos es más precioso en éstas circunstancias…, pero creo que debo informarle; primeramente, de que es posible que estén ustedes más seguros ahora de lo que han estado en el resto del viaje. El maestro Ibarra y su familia son de mi total confianza.

Debo decirle que soy Ahmed Ibn Adsuar, médico y cirujano, que estoy bien informado gracias a un correo que me llegara esta misma mañana desde San Lucar firmado por Enrique Pérez de Guzmán y Orozco, a quien usted conoce bien, y quien al parecer a ambos nos debe la vida. Según me escribía,  sacó usted de un gran apuro a don Enrique durante una cacería en la finca de usted cerca de Mérida. Pero además he de decirle, que conozco bien la historia de usted y que además somos parientes.

-Todos hermanos ante los ojos de Dios.

-Parientes de sangre diría yo, ya que es usted descendiente directo de Benjamín de Tudela, a quien conocí antes de que se fuera hacia Alejandría, quien a su vez es descendiente de un noble linaje, en Viana, de Omar Ibn Muza, hermano de Muza ibn Muza, surgido tras el enlace con una bella señora, Farah, hija de Mohammed Ibn Alkar; hermana aquella de una antigua pariente mía por parte de padre. Sepa que estoy informado de que su esposa e hijo mayor fueron asesinados en la trágica noche en la que la guardia arrasó con quienes estuvieran en casa de don Diego Susón; padre de la “fermosa fembra”, quien sabrá usted, traicionó a su padre por amor a un noble cristiano.

Sepa también que la situación en ésta ciudad ahora mismo es cuando menos terrorífica para sobre quienes, como sobre usted, caiga cualquier sospecha de relación con aquel gentilhombre o sospecha alguna de que falten a los derechos  litúrgicos  a Dios  exclusivos del Vaticano.

-Bien se que el Santo Oficio tiene plenas facultades jurisdicionales desde la bula, o ley “SINCE”, y que están especialmente virulentos en Sevilla…

-Los gritos que seguro podrían oír, y que venían del castillo, juraría que son de un buen amigo, y vecino mío, a quien prendieron y acusaron de judaización; pues un clérigo vio a su hijo circuncidado-habló al fin, el herrero; apesadumbrado.

-Nunca fuimos muy devotos en mi familia, siempre muy ocupados en nuestros asuntos…y como mi padre que en gloria esté me dijera; “Dios conoce bien nuestra fé en Él, se le rece como se le rece”-habló Micer Pedro mirando hacia arriba con semblante humilde.

-Pues bien que hacen pagar hoy día a quien no lo haga a la manera de Roma-le respondió maese Ibarra con rabia y dolor, enfatizados por el reflejo del fogón en sus ojos.

-Con sangre y oro; que bien les viene a Los Católicos para su campaña contra Granada,…Granada.-suspiró el médico.

-Y tierras…-tomando un puñado del suelo y apretándolo con fuerza se levantó el fugitivo , acercándose hacia un umbral ya clareado por las primeras luces del alba. Se hizo un momento el silencio, sobre éste el chisporroteo de las ascuas,  los trinos matutinos, y el ladrido de los perros;   por encima de lejanos gritos de dolor. El ruido de cascos y las ruedas de una carreta que pasaba sorteando los charcos pusieron a los restantes en pie.

-Ojalá pudiéramos hablar más tiempo sobre las cosas terrenales y las que no lo son tanto, pero ahora hemos de partir. Tengo una capa como ésta en mi carreta con las herramientas de mi oficio recién templadas y afiladas y algunos víveres; no creo que tengamos problema alguno en llegar hasta mi casa arriba del Aljarafe. Pronto vendrá en su busca un buen amigo mío, antiguo hombre de armas y ahora criador de buenos caballos tordos y mulas. Con él partirá hacia Portimao en el Algarve, con pretexto de vender sus animales. Allá mi cuñado se encargará de embarcarlo con él hacia Alejandría donde no le será difícil encontrar donde quedarse. Él traerá de vuelta noticias suyas con sus señas. Y supongo que antes de un año podrá llevarle a su bien amado hijo. En cuanto a las hembras, tendremos que hacer alguna artimaña para que cuando vuelva de Alejandría tras dejar a su hijo, traiga documentos firmados por usted para que parezca que se llevan como mercancía …

-Pero eso jamás será creíble…

-Mi señor, – interpuso el herrero-, si con quien viniéramos a éstas tierras se hicieron pasar por Nobles de Egipto, sepa usted que en el tiempo que sus menores estén aquí, lo harán a buen recaudo; y que yo mismo les enseñaré las artes de herrería y a cantar y bailar y a hacerse pasar por uno de los míos con total seguridad si les hiciera falta. Y no tenga cuidado; que en Sevilla todo el mundo hablará de lo devotos que son mis recién llegados parientes, que se partirán la camisa en las procesiones y pasos santos como si se les casase un hermano.

-Déjenme pues despedirme de mi hijo e inspirarle la confianza que me han dado ustedes,… El señor Ahmed esperó abajo preparando el carro para la marcha; y en poco tiempo bajaba Micer Pedro acompañado del herrero y su mujer-quien parecía mayor de lo que era en realidad.-La mujer lo abrazó y puso en su mano una especie de amuleto mientras decía entre dientes palabras ininteligibles. El herrero lo ayudó a ponerse la capa, y ambos se tomaron del brazo mirándose un rato a los ojos, como si se conocieran de mucho antes.

-Con Dios.

-Con Dios.

Ya sólo quedó el partir de los cuatro cascos y las dos ruedas entre los charcos y las gallinas,…a lo lejos, aún se podían oír los lamentos desde el oscuro infierno de las mazmorras de Triana.

9 comentarios to “VERSIONES”

  1. Interesante, mágnifico y cuidado texto Tiri. A la par que ingenioso e interesante. Me encanta la lámina inicial y por supuesto bravo por todos y cada uno de esos enlaces que lo enriquecen.

    Besos ¡CAMPEÓN!

  2. Me alegro un montón de que te haya gustado, auque creo que para los relatos históricos eres la mejor lamedora, …babass!!

  3. Tiri, estoy sin palabras. ya sabes que me encantan tu relatos, por que lo veo, más que leerlos. por que amedida que los voy leyendo puedo ver las escenas y los personajes y escuchar sus dialogos.

  4. Interesante historia, y me ha encantado que nos pongas los enlaces, así a la par que leemos, aprendemos cosas.
    Gracias Tiri.

  5. Muy buen relato y también muy apropiada la documentación. Es una suerte poder leerte aquí. Gracias y enhorabuena.

  6. Snif, snif, …que me emociono!
    jajajajaja!

    gracias, gracias, gracias!

  7. Espectacular Tiri.

    Felicidades =)

  8. Puedes seguir emocionándote porque tengo que felicitarte, yo también, por tu genial relato. ¡¡Bueno, buenoooo!!
    Enhorabueno, quillo. ¿Te he dicho que me encanta?…je,je…Pues eso, Tiri.
    Babasssssssssss.

  9. Genial!,

    sigue asi,ánimo y adelante.!
    BESAZOS

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