Pasión occidental (Judith Bosch)

Achilles, el elegido por la muchedumbre, no dejó de azotar al senegalés hasta verlo convertido en un rojo trozo de carne del que colgaban dos piernas inertes.
-¡Démosle ya su merecido descanso! –gritó.
Improperios entremezclados en un mar de ruido se levantaron como las olas sobre los brazos que, de diez en diez, movieron la cruz hasta colocarla de pie, al lado del condenado. Su madre rezó y rezó y buscó aquella luz arriba, al todopoderoso que jamás tuvo intención, ni de darle tierra a los africanos ni de hacerlos no-extranjeros.
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15 comentarios to “Pasión occidental (Judith Bosch)”

  1. Narrativa impactante. Muy bueno, Judith. Muchas gracias por acercarte a nuestra República caracolera

  2. victoriagranates@gmail.com Says:

    Con mucha fuerza, casi salvaje y se vive en las carnes. Pobre hombre!

  3. No creo que “se viva en las carnes”, pero gracias y ojalá. Si me permitís; me resulta curioso lo mucho que se identifican algunas personas con Jesús en la cruz, lo mucho que lloran y lo mucho que se arrepienten todos los años. Pero nadie se arrepiente públicamente de la cruz de los esclavos negros. Europa y América cometieron verdaderas salvajadas y nadie se arrepiente públicamente de eso. Todo el mundo está permanentemente ocupado, y siempre tiene mejores cosas que hacer que arrepentirse públicamente de eso. En los años cuarenta (hace dos días) en África los negros no podían caminar por las aceras y en Amércia no podían entrar en muchos bares. En Europa, ahora, especialmente en los paises latinos, son despreciados y humillados. Y nadie se arrepiente de eso, nadie ruega publicamente por la curación y el perdón de los ignorantes, los racistas y los explotadores. Nadie se mete dentro de una jaula, como los metían a ellos, para sentir en carne propia la humillación y el dolor. Nadie se pega latigazos en recuerdo de los esclavos negros. Y por supuesto, ahora, pocos se ponen en el lugar de quienes fueron quitados de su tierra, apresados y mutilados. Lo más fácil es “mandarlos para África”. “Vete a tu puto país, negro de mierda”. Al mismo “puto país” que los Europeos invadimos y al mismo “puto país” en el que nuestros antepasados azotaron, hirieron, violaron y mataron. ¡Ese es el “puto país” del que hablamos”!

  4. Cada pedazo de historia de la humanidad está escrito con sangre inocente y jamás los “escritores” que la escribieron pidieron perdón a nadie. No sé de qué te sorprendes entonces? ¿O los que jamás cogimos un látigo debemos pedir perdón por ellos?
    Si tuviéramos que pedir pedir perdón por algo sería por existir… ¡no nos lo merecemos! (Y hablo en global, ni ellos ni nosotros).

  5. Sí! Hay gente que pide perdón todos los años por el calvario que pasó Cristo. Y en otra escala, también se pide perdón anualmente por el holocausto nazi. Sin embargo, a la hora de hablar de las injusticias acaecidas en África, casi todo el mundo silva y mira para arriba.
    Eso me resulta curioso, como antes he mencionado. Me despierta curiosidad (y algo de vergüenza) pero no me sorprende.

  6. “Silba”, quiero decir. Cuánto daño hacen algunos apellidos ;p

  7. ricardocorazondeleon78 Says:

    Fantástico micro!!! Estoy completamente de acuerdo contigo Judith! Si algo hizo mal, pero que muy mal la humanidad, toda la humanidad, fue eso, fue tratar a las personas como animales (no, lindos perritos y gatitos) como a peligrosos, salvajes e ignorantes animales, con una prepotencia y un nepotismo tan extraordinario que es vergonzoso y clama a lo más intimo del ser humano esa blasfemia cometida y que nadie menta.
    En serio, no sé ya si me gusta más el micro o la defensa salvaje de todos y cada uno de nuestros antepasados y de nosotros mismos, con su cruz correspondiente de acusación y vergüenza.
    Encantado de conocerte, Judith. Espero leerte más por ahí.

  8. La historia que cuentas tiene bastantes reminiscencias populistas-religiosas (si me permites la existencia de tal paradigma):
    1º- El pueblo senegalés es un pueblo nómada como los judíos;
    2º- sufren el desprecio (unos, en forma de racismo y otros, por el holocausto, en manos de los nazis);
    3º- la madre del protagonista implora mirando al cielo, como la Vírgen María mientras Su Hijo era vejado.
    Concluyendo el post, y sin ánimo de ofensa alguna, pregunto: Judith, ¿escribiste tú la Biblia?

  9. Un placer tenerte por aquí, Judith.
    ¡Enhorabuena por tu reivindicativo micro!
    Un beso y muchísimas gracias.

  10. Encantada Ricardo!! Creo que compartimos el gusto por aprovechar “la ficción mínima” para expresar realidades sociales que nos despiertan curiosidad. Tu microrrelato sobre vidas nocturnas y vidas ejemplares va totalmente en esa línea 😉
    También espero leerte más. Muchísimas gracias y un saludo.

  11. Gracias Linda!!! También es un placer para mí!
    Estaba deseando compartir con Lamedores. Este reto con cuatro palabras ha revivido muchas cosillas mías que llevaban tiempo dormitando. Así que me tendréis pegada a vuestras iniciativas como lengua al hielo ;p

  12. Me ha gustado. Un micro-denuncia certero y fuerte.

  13. Gracias Arturo!!!
    Sergio, si te hubieses puesto un pseudónimo, te habría reconocido igualmente. Ahora iré a tu muro de facebook y colgaré una definición que llevo tiempo barruntando: “Comentario Sergiomoraliano” ;p Mil besos.

  14. Epico,micro?no enorme.

  15. Uff! impactante.

    Lametorros y mil gracias por compartir.

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