La espera (por Nicolás Megías Berdonce)

Resultaba cómico estar aquí frente a la ventana esperando ver caer un meteorito del cielo, o por el contrario un gran terremoto, de vez de estar en la cama como cualquier ciudadano de esta ciudad.
OLYMPUS DIGITAL CAMERAMientras espero sentado, las horas van pasando. El reloj marca una de tras de otra, sin que fuera se intuya el más mínimo cambio. Al mirar de reojo, observo como uno de mis gatos con una serenidad que me incomoda, se tumba en el rincón donde todos los años suele estar colocado el árbol de Navidad, pero este año he decidido no ponerlo.
– “¿Total para que..?” – pienso.
Fuera comienza a salir el sol como cada día, pero hoy no debe de ser un día normal, es lo primero que se me ocurre decir al ver que todo sigue con la misma normalidad de siempre.
– Voy a poner la televisión, seguro dicen algo, por algún sitio debe de haber empezado ya.
Al encenderla le doy a todas las teclas del mando, buscando la primera cadena que tenga noticias a estas horas de la mañana, pero no encuentro nada diferente en ellas, no dicen nada de terremotos, de grandes olas. Nada, son las noticias de siempre.
– “Que podía estar pasando, ¿se habrán equivocado? No, no puede ser, si todo apuntaba que sería hoy” – me pregunto una y otra vez, hasta que la televisión me regresa de mis pensamientos al oír la fecha:
” Les repasamos en titulares los hechos más relevantes que tendrán lugar hoy 20 de diciembre del 2012″.
Si alguien me ve en este mismo instante, mi cara debe de ser todo un poema. – ¡Me he confundido de día! jajaja pero que tonto, he estado toda la noche en vela para nada, jajaja. Mientras me rio de mi propia estupidez, noto como bajo mis pies todo comienza a estremecerse, miro a mi alrededor y todo comienza a caer al suelo, el gato que hasta hace unos momentos seguía tumbado, sale huyendo de la casa sin pensarlo dos veces. Pienso que debo hacer lo mismo, una vez me enseñaron que los animales intuyen el peligro y esta vez, así ha sido, justo acabo de salir a la calle, debo de mirar hacia atrás, esa casa ha sido mi hogar durante toda mi vida, pero al ver que se desploma junto a otros edificios, hace que no pueda contener las lágrimas.
Los nervios me hacen gritar: – ¡No puede ser, los Mayas se equivocaron en un día!
Escucho gritos, miro a mi alrededor y veo gente corriendo, herida, también las hay tiradas por el suelo, inmóviles. Deambulo aturdido por la calle cuando escucho un zumbido, subo la mirada hacía al cielo para ver de qué se trata y veo como empiezan a caer bolas de fuego de él, me quedo paralizado ,una de esas bolas se dirige directamente hacía mi. Este si es el fi….

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6 comentarios to “La espera (por Nicolás Megías Berdonce)”

  1. Me gusta eso de la equivocación en un único día de los Mayas…Una historia que quizá, si no se han equivocado en un año, por ejemplo, podrás releer a tus nietos.
    Saludos.

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