Dulce Elena ( por Bea)

De Elena todos sabían muy poco, no solía relacionarse demasiado. Si que sabemos que se despertaba muerta de sueño, nos lo contaban sus ojeras. Era noctámbula. Se reactivaba cuando el sol caía y los ojos se le ponían como dos sartenes negras como el tizón. Sus pupilas se dilataban y empezaba a beber y fumar compulsivamente mientras jugaba al Candy Crush en su android. Quién le habría mandado aceptar aquella inocente invitación. Desde su ordenador candybuscaba “amigos” con quien charlar sobre cualquier nuevo truco a través de cualquier chat. Así, nunca se daba cuenta de cómo pasaban las horas, ni tenía la necesidad de cerrar los ojos ni de dormir, pero el cansancio en la mañana era un hecho y su día a día un círculo vicioso entre sueño, cansancio, cigarros y cafés. Nivel 145.  Eso había que superarlo, y pronto. Llevaba ya dos semanas estancada. Quizá debería pedir unos días de vacaciones, pensó, y así podría evitar aquel congreso al que le habían invitado en el trabajo. De hecho, no tenía ropa para asistir a ese congreso. Debido a su sedentarismo en los últimos meses había ganado ocho kilos, y las opciones eran o comprarse ropa, o ponerse a régimen, o pedirse vacaciones y no ir a esas charlas sobre economía de mercado que la vendían como una remota posibilidad de promoción en su puesto dentro de la empresa. Realmente a ella la única economía que le importaba era la domestica, el poder llegar a fin de mes y pagar hipoteca, teléfono e Internet.
No lo pensó demasiado, al llegar aquella mañana con los ojos morados al trabajo rellenó su hoja de movimiento y con una flamante semana de vacaciones por delante y la paga de verano calentita en el bolsillo, se fue directa a comprar una tableta más grande y un montón de chucherías para pasar los días. Todo infinitamente más caro que cualquier vestido nuevo para la convención, pero a Elena le pareció que, habiendo aprovechado el día sin IVA, aquello era un chollo y todo estaba bien. Llegó a casa y se acomodó en su lugar preferido, en la cocina, todo a mano, la tele,el mando, la nevera, su tableta y las bolsas llenas de chuches de todos los colores, caramelos con envoltorio, caramelos rayados, peces de gelatina, ruedas de coco. Al pasar la semana, Elena no se incorporó a su puesto laboral. Pocos la echaron de menos. Actualmente hay 305 niveles distribuidos en 21 episodios y 4 mundos. No se ha podido saber aún en que mundo, episodio, o nivel se quedó, cuando la encontraron sentada en el sofá de su casa con los ojos de par en par, su tableta, como su corazón, se habían quedado sin batería. Lo que si nos confirmaron es que tuvo una muerte dulce.

Una respuesta to “Dulce Elena ( por Bea)”

  1. Santo Dios!!!

    Excelente.

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