Archivo para flores

REFLEJO DE UN PATIO DE COLEGIO

Posted in cuento, cuento breve, cuento corto, foto relatos lamedores, fotoretorelato Lamedor, historias de colegio., relato corto, Relato Libre with tags , , , , , , , , , , , , on Viernes, 20 \20\UTC marzo \20\UTC 2015 by annalammer

18 de marzo de 2015.

Habían pasado ya muchos años desde que cursé la EGB, muchos. Aquel día en la decisión de elegir el mejor colegio para mi hijo , y a sabiendas de que ni los profesores, ni el nombre del colegio, eran ya los mismos, nerviosa, crucé la puerta del cole para adentrarme en su Jornada de Puertas Abiertas.  Mi antiguo colegio lo recordaba perfectamente. Prefabricado. El “Prefa” lo llamábamos los niños. Hecho de pequeñas casitas que parecían como de papel y que en cualquier momento pensábamos 16885_1611687429046742_608848114630807120_nque podría llevárselas el viento con los niños, los profesores, los plumieres y  todos los libros de texto dentro, y ahora, sin embargo, habían construido un nuevo edificio, de bloque compacto de hormigón, firme, inamovible,  frío por fuera,  pero que extrañamente, por dentro, en las aulas, que tampoco eran ya las mismas,  guardaba ese yo que sé que te traslada en el tiempo y te vuelve niño por un instante. El olor a goma de borrar. Los dibujos inocentes casi naíf colgados en la pared. Esas mesas pequeñitas con virutas de lápiz, pinturas de cera y manchas de rotulador y las sillas de madera, chiquitinas, casi de juguete.  La directora del colegio empezó a hablarnos sobre el ideario del cole, pero yo pude evitar retrotraerme e imaginar a mis compañeros de infancia, allí sentados, preparando trastadas, jugando al “güa” con bolitas de papel en agujeritos en las mesas hechos a propósito a punta de compás, bombardear con pelotitas de papel al profe cuando se daba la vuelta para escribir en la pizarra, aquel olor a tiza y la dentera cuando al escribir chirriaba en la pizarra.

-“Vamos al patio”-me dijo otra madre, dándome un codazo para que volviese a la realidad.

El patio. El patio no había cambiado, seguía exactamente igual, con su forma rectangular, su parque de arena y su cancha de baloncesto.  Sentí un escalofrió e inevitablemente rompí a llorar, sin poder parar las emociones ni las sensaciones, como si fuera necesario que mis lagrimas alimentasen aún más los charcos que la lluvia del día anterior había dejado en aquel parque de ilusiones y sueños. En mi cabeza retumbaban las risas, los juegos, las carreras, te la ligas, churro, media manga, manga entera, el látigo. Y en mi olfato ese olor a tierra mojada y a comienzo de primavera que sólo se tiene cuando eres niño. Tu voz. De repente escuche tu voz como brisa acariciando mis oídos: ¡Personal! ¡Eso es personal!  Y tan personal…Me había olvidado de ti y de tus ojos traviesos, de tu sonrisa torcida y de cómo nos regañaron cuando, mientras tu y yo, inmersos en aquel instante dentro de nuestro pequeño nuevo mundo , pensábamos  que nadie nos veía ni nos miraba,  Don Mateo nos pilló, bajo la lluvia, cogidos de la mano y dándonos un beso inocente al lado de la canasta, donde yo, loca por ti, iba cada recreo a aplaudir tus jugadas. La flor que me regalaste- aquella margarita- aún tendrá que estar seca y sin deshojar, guardada entre las páginas del Cosmos , en alguna caja, en algún lugar de mi oscuro trastero. No, no voy a bajar a buscarla, pero me alegra haber vuelto a recordar aquellos momentos, el olor de la lluvia, la bondad de la inocencia, la vergüenza ardiendo en mis mofletes, las risas malvadas de los compañeros, tu mirada triunfante y descarada, y aquella lección de ciencias que tuvimos que copiar cinco veces como castigo.

 N. del Autor : La fotografía que acompaña a este cuento se titula “Reflejo de un patio de colegio”, y es a partir de ella de donde nace este relato de mismo nombre. Fue tomada por JuampaTF , el 18/3/2015 en el patio del colegio de Ntra. Sra. de las Escuelas Pías de Aluche.

                          El cuento y la fotografía se aunan como saludo y guiño al grupo de Facebook “Aluche porque es mi  barrio” en el que Juampa colabora casi a diario subiendo preciosas  instantáneas de rincones maravillosos de nuestro barrio. Gracias Juampa por dejarme utilizar esta preciosa foto. También quiero dedicárselo a mis compañeros del C.P. “Luz del Valle”, porque ellos son también parte de esta historia.

De mariposas y amapolas (por LaLeTi Lú)

Posted in Colaboraciones, Especial Mayo, Literatura, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Miércoles, 11 \11\UTC junio \11\UTC 2014 by Administrador

“Venga vístete de blanco y píntate de color”- le dijo la mariposa a la amapola perezosa que al empezar Mayo no quería abrirse. Venga, venga, en primavera todos nos ponemos bonitos vestidos de colores. Mira, mírame a mí y despierta, despierta y mira mis alas…Azul, rojo, morado ¿a qué son bonitas? Tú también lo eres”

“No, no lo soy. Estoy muy pálida y no me parezco a mis hermanas”.

“No todos vamos a ser iguales! Si as´fuera, menudo rollo, ¿no? Y claro que eres retorelato mayobonita, tu belleza es tu rareza. Unas gotas de rocío, y a despertar, que mira, ha salido el arcoíris y quiero oler tu perfume y jugar entre tus pétalos y hacerte cosquillitas con mis patitas. ¿No quieres ver lo azulito que está el cielo?

Tímida se abrió la amapola blanca estirando poco a poco sus hojas. Miró alrededor y descubrió un campo lleno de amapolas, todas rojas, y mariposas, todas de distintos colores. Por curiosidad, al ver que no era igual que el resto, un montón de mariposas se acercaron a juguetear con ella. La amapola sonrió y se sintió orgullosa. Era bonito ser diferente y le encanto sentir la brisa de las alas en su corola y beber del rocío fresco y ver ,aunque solo fuera por un momento, el arcoíris.

“Es bonito ser una flor y nacer en primavera” – Pensó al atardecer mientras se preparaba para dormir. Arqueo un poco su tallo para que su amiga la mariposa se posase y pudiera dormir con ella. Una cerró sus pétalos, la otra cerró su alas. Ambas soñaron con el sol de la mañana.

Compromiso (por Sirvenza)

Posted in Colaboraciones, Literatura, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Miércoles, 22 \22\UTC mayo \22\UTC 2013 by Administrador

Se despertó más pronto de lo habitual, soñaba con ese día especial de mayo. Devoró el desayuno y se encerró en el baño. Mientras yo me vestía le oí hablar por teléfono varias veces, su máxima preocupación era que todos llegasen a hora e insistió en que el arroz estuviese preparado para el momento exacto. Me sorprendió su presencia al salir de su habitación, irradiaba serenidad y había cuidado su aspecto en todos los detalles. Su barba recortada y su pelo peinado hacia atrás, incluso su viejo traje de franela gris parecía nuevo. Su bastón relucía. Me pidió que fuésemos caminando aunque le costara más.
amapolasCaminamos ladera abajo hasta divisar la entrada al recinto. El día era húmedo. Era perfecto. Los cipreses acompañados de hileras de amapolas flanqueaban el camino y era deslumbrante ver en el cielo la luna llena a plena mediodía, como acompañándonos a la ceremonia.
Poco a poco y ya dentro los invitados, pocos pero los que debían estar, nos iban animando con sus sonrisas, cánticos y miradas. Acompañé a
mi padre hasta donde se encontraba mamá. El viejo Oscar hizo sonar su acordeón, como en todas las fiestas, lo odiábamos pero hoy nos rompía con sus notas. Papá se arrodillo a sus pies. Luisa, que mantenía su belleza a pesar de los años, leyó el mismo texto de hace 25 años y todos los que estaban allí se emocionaron como si fuese la primera vez. “Ojos que no ven corazón que no siente”, pensé yo,aunque no fuera el caso. Papá se puso en pie con los ojos cerrados y sonrió, irradiaba felicidad y melancolía.Todos gritaron al unísono un vivan los novios y cuando los granos de arroz golpearon su cara despertó de su sueño. Volvió a arrodillarse en la lápida de Mamá,dejo sobre ella su ramo y regreso para perderse entre sus invitados. Mientras descorchaban el champagne y el viejo Oscar tonteaba con su acordeón, papá seguía buscando a mamá entre los invitados, como si nunca se hubiese marchado.

“A MIS PIES, CABALLEROS”

Posted in Especial Lamedores, Literatura, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre Lindastar, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Miércoles, 8 \08\UTC mayo \08\UTC 2013 by lindasta07

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Una vez escuché decir a un agricultor que abril era un mes complicado para el campo. Ahora sé de primera mano que también lo es para determinadas personas, puesto que yo me encuentro -no sé si muy a mi pesar o no- dentro de ese complejo grupo al que podríamos denominar como: “Candidatos ideales para hacer, un día cualquiera, más de una tontería”. También recuerdo que habló acerca de los beneficios de utilizar ceniza para el cultivo de plantas.

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Creí -reconozco que con cierta ingenuidad- haber podado de raíz los problemas cuando comencé con este juego pero, lejos de lograrlo, esta afición se ha convertido en una obsesión. Sólo pienso en flores.

Hoy, mientras miro el espejo del salón, ese que lo ha visto todo, hasta lo que nunca debió,  me recreo con ese peculiar sabor agridulce que aún perdura en mi boca mientras rememoro un refrán que dice: “En abril, cortas un cardo y te crecen mil”.

Hace tiempo tú eras mi cardo favorito, querido, pero actualmente ya no gozas de ese privilegio. Ha pasado el tiempo y te has convertido en un adorno más de mi jardín… En uno más.

Después de aquella experiencia juré una y mil veces que no me dejaría abrazar por otras garras como las tuyas. Había sufrido más de lo aconsejable con nuestra relación y no quería más noches de agua ni deseaba más amaneceres de hielo. En principio mi intención era clara y siempre pensé que sabía lo que me convenía, pero a la vista está que no es así, puesto que eché a perder todo cuando dejé mi impoluto pañuelo apoyado en la mesita de noche y abrí la ventana para escuchar los cánticos de los cucos y, de paso,  para permitirle al sol que me sonriese  de  nuevo. En aquel momento el cielo estaba despejado y algo en mí me arrastró a conocer otras malas hierbas que acabarían empujándome, una vez más, a poner en funcionamiento la chimenea de mi hogar.

Al acabar contigo – tú, mi particular farsante de invierno, ése que durante las frías noches me proporcionó unas veces sosiego y la mayor parte de ellas zozobra- supuse que se habrían calmado tanto mi alocada mente como mi revoltoso corazón, pero nada más lejos de la realidad. Después de aquello, año tras año, estación tras estación, razón y alma se alían para suplicarme que eche más carne al fuego y yo, siempre que la ocasión lo permite, me esfuerzo por complacerles. Es cierto que tú fuiste el primero y por eso me gustaría sentirte como a alguien especial y distinto pero, tremendo error, tan sólo fuiste el que abrió el camino a esta mi nueva afición, tan sólo eso.

Ya no necesito a nadie y, sin embargo, os tengo a todos junto a mí, siempre a mis pies. Cada vez tengo más claro que, de vez en cuando, es necesario perder la razón para ser feliz.

Ahora estoy tranquila y me relaja ver cómo vosotros, mis amantes – unos narcisos que resultasteis ser cardos-, os habéis convertido en cenizas hasta transformaros en forzados nutrientes para mis flores y plantas. Únicamente hay algo que, sin llegar a provocarme el vómito, me incomoda, y no es otra cosa que el olor que desprenden vuestros pestilentes cuerpos cuando arden… Pero, bueno, entiendo que sea el canon que hay que pagar para disfrutar de mi precioso jardín.

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Voy a dejar de contemplar mi sonrisa en el espejo, que se hace tarde y tengo que poner en funcionamiento la chimenea de nuevo.

Hoy toca ser feliz.