Archivo para microrrelatos

¡Marina existe! (por M.A Molina)

Posted in Colaboraciones, Jornada de Puertas Abiertas, Relato, Relato Libre with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Jueves, 10 \10\UTC julio \10\UTC 2014 by Administrador

Habían pasado ya más de cincuenta años cuando volví a mi pueblito natal. Lo hice por ti. Por nuestros recuerdos. Jamás pude olvidarte. Marina. Ese nombre siempre me ha hecho temblar. Recordaba tus pecas y tus dos trenzas, largas, esas que tu abuela trenzaba cuidadosamente todas las mañanas. Tus ojitos negros, pequeños, rasgados, delincuentes en la mirada. Nuestros paseos cortos al barranco de detrás de casa para cogernos de la mano y sentir el rubor en nuestras mejillas. Y aquel beso suave en los labios,,casi sin rozarnos. Nuestro único beso, justo antes de decirnos adiós. Soñamos con escribirnos largas cartas y no olvidarnos jamás. Lo primero nunca lo hicimos, lo segundo, puedo afirmar que al menos por mi parte ha sido así. Por eso decidí volver y buscar a esa niña que me volvió loco cuando era pequeño.
Paseé por todos nuestros rincones. Me acerqué a la puerta de tu casa, que se había convertido en un hipermercado. Aún sabiendo que era una misión perdida pregunté si sabían algo de ti, de los antiguos dueños de ese edificio, dije tu nombre. Nadie te conocía. Llamé a la casa de al lado, donde vivía la tía Teodosia, la que siempre nos hacia pasar a su casa para darnos melón fresco, y pregunte por ella. Hacia ya treinta años que había muerto. en su casa ahora vivían unos nietos que jamas habían oido hablar de ti. Para ellos al lado ,siempre, había habido un hipermercado.
Fui a nuestro columpio. Ahora había un parquin y muchos coches. Pero imaginé entre los ruidos de motores tu risa mientras te empujaba y me decías : “¡Más fuerte! ¡Más fuerte! ¡Más alto!!!”
Mis ojos se humedecieron.
Seguí en mi camino hacia ti.
Mi siguiente estación sin fruto fue nuestro colegio. Las clases de Doña Maritrini se habían convertido en apartamentos y nuestro recreo en una piscina. Al menos ahí jugaban niños a esconderse bajo las toallas y cogerse la mano. Eso hizo que sonriera y que el corazón me palpitase fuerte.

corazon arbolLlevaba horas caminando. La calle Ancha, la plaza del Carmen, las escaleras al callejón de los besos. Sin rastro de ti.
Cuando llegue a la entrada del parque Ideal, abatido, triste y cansado, me senté en el banco de la entrada. Viejo y ajado como yo. Necesitaba descansar y asumir mi derrota. Llegué a pensar que fuiste una alucinación. A veces los recuerdos son traicioneros. Igual nunca te llamaste Marina, nada mas que en mi memoria y en la espuma de las olas de la playa de aquel pueblo donde nací y donde ya nada era como recordaba. No se cuanto tiempo estuve sentado, soñando despierto lo mejor de mis recuerdos, pero el frío al caer la tarde me recordó que aún no había comido y que era hora de recogerse. A la mañana siguiente tenía que volver a Barcelona, mi residencia desde que me fui de tu lado.
El estomago me crujió y me sentí mareado. Tuve que apoyarme en un árbol y cerrar los ojos unos segundos para intentar no desplomarme. Fue al abrirlos y retirar mi mano cuando lo vi. Un corazón con una flecha y tu nombre, Marina, y el mio, Lolo, grabados con fuerza en la corteza de aquel árbol. Entonces te hiciste real, aunque yo no te haya encontrado. De entre todos los recuerdos ese día que hicimos pellas en el cole y fuimos al parque y con el capuchón de un boli nos dejamos el resto tatuando un corazón en la corteza de aquel árbol lo había olvidado. Puede que tengan razón los médicos cuando me dicen que estoy perdiendo la memoria. Pero exististe Marina y existes. Y aunque jamás te haya escrito y la memoria me falle, no lo hará mi corazón.

Anuncios

Las noches y yo

Posted in Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre, Relato libre Omsi, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , on Martes, 4 \04\UTC marzo \04\UTC 2014 by Omsi

Cuando estás despierto puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos. “Haruki Murakami”

Hay noches en las que daría lo que fuera por recorrer los caminos, escapar del mundo en el que vivo, gritar fuertemente para sacar los demonios que llevo dentro, refugiarme en algún bosque, respirar el aire puro y fresco; dormir ahí, cubierta por la luz de luna y el manto estelar.

Otras ocasiones, cuando el anochecer toca mi puerta, me encantaría sólo recostarme en la cama esperando la llegada de Morfeo, que me tome entre sus brazos para caer rendida ante él. Cruelmente, el insomnio me arrebata al “señor sueño” y mi mente comienza a maquilar historias infundadas, cuentos irreales y, vienen a mí tristes recuerdos, promesas inconclusas y momentos que deberían estar resguardados bajo llave dentro de mi roto corazón.

La mayoría de tiempo, regularmente al caer la oscuridad, se me antoja tenerte aquí, probar tus labios y embriagarme con tu saliva; desbordarme entera, no cubrirme; descubrirme para tí y mostrarte lo que soy, lo que sería capaz de hacer en cada espacio de tu piel y decir “Desde hace tiempo te estoy esperando” y desaparecer de la faz de la tierra cuando comenzaras a hacerme el amor.

Y hay excepciones, como la noche de hoy, en las que quisiera tener algo más que una pluma, una lágrima y un trozo de papel.

DSC_1509

El lago (Danger)

Posted in Relato Libre with tags , , , , , , , , , on Viernes, 29 \29\UTC junio \29\UTC 2012 by Administrador

Perdió la consciencia, era innegable, llegaría el momento,
siempre acompañado, antesala de ese arrebato de dolor placentero.
Su caracter altivo así lo confirmó… nuevamente.
Cuarenta minutos antes, era la costumbre, habían llegado al descampado,
fijado la posición del sillón… por supuesto, no se podía extender más.
La luna alumbrando… testigo del momento a vivir, curioso.
Alrededor más coches,
siempre en silencio,
siempre jugando a relatos relamidos.
No quedaba más noche que ésta,
comenzaron a juguetear cuál gatos en celo, desatando la pasión…
y el pantalón, por supuesto.
Ante tanta agitación, exaltación, ella tuvo que maullar, y el …

                                                               …perdió la consciencia.”

Nunca despiertes Lucy (Rocío de las Nieves)

Posted in Relato Libre with tags , , , , , , , , , on Viernes, 29 \29\UTC junio \29\UTC 2012 by Administrador

Se subió con gesto altivo el pantalón y volvió a extender la camiseta sobre la cama alisándola con la mano antes de ponérsela. Miró a Lucy tumbada encima del edredón, con todo su precioso pelo. Suave. Largo. Siempre tan bien cepillado. Con los ojos cerrados. Haciéndose la dormida y esperando esa última caricia antes de que él saliera por la puerta. En esos momentos la odiaba. Ella seguiría durmiendo mientras que a él no le dejaba hacerlo ninguna noche. Hoy, todo cambiaria. Cogió la almohada y presionándola fuertemente sobre su cara, sonrió. Ya no volvería a oirla maullar.

COLGADA

Posted in Relato libre Soledad Gallardo with tags , , , , , , , , , , on Jueves, 28 \28\UTC junio \28\UTC 2012 by soledadgallardo

La bandolera se estrenó en la calle un día de primavera, tersa, radiante, caminaba junto a un novio  también nuevo, altivo. Dentro llevaba el maullar de una gata siempre dispuesta a extender sus patas en el regazo de una falda o pantalón. Tras cinco años, ha pasado por muchas manos pero sigue igual de bonita.

Su  piel es blanca, rota. Guarda enganche de pendiente a un lado, resguardo de compra en otro, una llave para probar, el bolígrafo gastado y ocho condones a punto de caducar.

La noche y tu (Sweet Angel)

Posted in Relato Libre with tags , , , , , , , , , on Miércoles, 27 \27\UTC junio \27\UTC 2012 by Administrador

El calor se hacia presente una noche más, sudaba tanto que avente los pantalones, mientras abría la ventana; a lo lejos el maullar de un gato se escuchaba. Me recosté en la cama, empecé a imaginarte a mi lado, quise extender mis brazos para abrazarte pero solo encontre una almohada. Cerré los ojos y estabas ahi, hundido en tus pensamientos, recorri el cabello de tu frente y me recargue en tu hombro, tu solamente me separaste, me pediste que te olvidara, mas te abrace fuerte y tu muy altivo dijiste Sueltame, lo nuestro se terminó, alguien me espera.

Mi eterna espera (Jose Hidalgo)

Posted in Relato Libre with tags , , , , , , , , , on Miércoles, 27 \27\UTC junio \27\UTC 2012 by Administrador

Se retrasaba… como siempre. Llevaba tanto tiempo esperándola que formaba parte del paisaje. Nadie notaba mi presencia salvo un gato que me miraba fijamente. Patético. Creo que el muy felino me estaba juzgando. Quiso llamar mi atención y comenzó a maullar. Al no conseguir su propósito comenzó a rozarse, pero lo único que consiguió, fue extender una capa de pelo blanco sobre mi pantalón negro. Al notar mi desinterés se marcho, altivo y orgulloso calle abajo, quizás en busca de alguien que estuviera a la altura de su cariño. Hasta el gato tiene más sentido común que yo. Patético.