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EL QUEBRANTO DE LAIA

Posted in - Fotos origen de los relatos, Especial Lamedores, Literatura, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre Lindastar, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , on Martes, 11 \11\UTC febrero \11\UTC 2014 by lindasta07

1383442_10202121104622963_973091126_n.jpg DUELE

No existían signos de violencia, tampoco se apreciaban heridas externas anómalas; sin embargo, en el ambiente se percibía un nauseabundo olor capaz de matar a la propia muerte.

Duele ver que los que ayer fuesen unos chispeantes ojos verdes hoy estuviesen bañados por un intenso azul noche y que llorasen en silencio, aunque de manera escandalosa, mientras hablaban de sufrimiento y de intenso dolor.

Ella había llegado a quererlo más que a su propia vida.

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 Laia decidió dejar su Madrid natal con apenas veintidós años y lo hizo con ilusión. Sabía que allá, en su nuevo destino, las cosas serían distintas, tal vez difíciles, pero nada ni nadie consiguió convencerla de que no lo hiciera. Tuvo claro desde niña lo que quería:  Ayudar a los que más lo necesitaban.

La primera vez que escuchó la palabra “mamacita” de boca de un mocoso con un brillo impactante en la mirada,  una amplia sonrisa se dibujó en su  rostro. Se sintió feliz. La maternidad fue una de las cosas a las que había renunciado por propia voluntad. Nunca la echó de menos. En aquellos veinticinco largos años habían pasado por su improvisada aula centenares de muchachitos  a los que siempre consideró como sus propios hijos. Ellos la querían mucho, ella los quería más.

El 23 de octubre – lo de menos es de qué año hablemos- fue un día clave en la vida de aquella mujer que ya peinaba canas y a la que ahora resultaba imposible reconocer porque, desde entonces, ya no reía a carcajadas como acostumbraba a hacer -con o sin motivo- meses atrás.

Cuando se conoció la noticia, el poblado entero se conmocionó. Llegó a destiempo,  probablemente también en el peor de los momentos, y las  circunstancias fueron las que fueron… las que nunca debieron haber sido.

Laia fue la primera en intentar olvidar el varapalo sufrido. Jamás debió adentrarse sola por la selva, era peligroso, siempre lo supo, pero ahora ya no había vuelta atrás:  el mal ya se lo habían hecho.  Por fortuna ahora tenía una edad en la que existían las prioridades, así que intentó olvidar lo ocurrido y decidió  que él  sería su prioridad.

Transcurrieron nueve duros y esperanzados meses. Todo marchaba según lo previsto.

El día amaneció especialmente húmedo, oscuro, triste. Ella sudó como nunca, también gritó como nunca. Cuando llegó el momento, un dolor desgarrador invadió  sus entrañas y pensó: La vida se abre camino.

…No fue así.

EPITAFIO DESDE EL VIEJO ANTICUARIO (por Sirvenza)

Posted in - Fotos origen de los relatos, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Martes, 28 \28\UTC enero \28\UTC 2014 by Administrador

Tantos deseos incumplidos que llenaban mi mente. Desde el viejo y polvoriento juguete a la casa dorada con que siempre soñaba. La agonía se apoderaba de mi vieja mente que no estaba para muchas Dueleflorituras. Pero el dolor sigue, ironías de la vida. Vida que en vez de dar, tortura y castiga. Que iluso fui al aceptar. Todavía no sé cómo me engañaron. Pero heme aquí, como un pájaro enjaulado. Rodeado de recuerdos, de pobres lunáticos y piezas de anticuario. Aquí hay juguetes, juguetes que cualquier niño soñaría tener. Y hay una casa dorada, como la que soñé tener. Un bonito jardín. Una pequeña piscina donde juego de diapiro esto es falsa y oscura. Como duele, se me encoje el corazón. Es un castillo encantado que hechiza a los caballeros para luego despellejarlos en los malignos infiernos.

Sí, si tengo amigos. Incluso alguna amiga. Pero ¿se puede considerar amigo a aquel que tan solo es capaz de reconocerte a días, a horas, a ratos? Cada mañana mientras despertamos, vemos como marcha dormido. Sin vida, algún pájaro que no aguantó su presidio. Espero ansioso y callado. Sin buscar amistades que se van a romper. Sueño volando tranquilo sobre el mar. Sueño despierto el final que ha de llegar. Pero aún he de esperar ese instante. Espero que mi vida de aire se apague…pero mientras espero agobiado. Desde aquí, con mis juguetes, mis recuerdos y momias en mi casa dorada. En el olvidado y maldito …….ASILO!!!

EL PRINCIPIO DEL FIN (por Salva González)

Posted in Colaboraciones, Relato, Relato Libre with tags , , , , , , , , , , , , , , , , on Lunes, 13 \13\UTC enero \13\UTC 2014 by Administrador

Qué gran ilusión, no puedo dormir, 24 de diciembre ya. Papá y mamá me han advertido que si me levanto de la cama Papa Noel no me dejará Regalos. Otra vuelta más !!ufff!!. ¡Qué noche más larga!… creo que he oído ruido ¿voy?¿ no voy? !!!ufffffff!!. Estoy muy nerviosa. ¿Voy? ¿ no voy? No , no ,no puede ser, tengo que esperar Dueleque todavía no es de día. Jo, qué nervios. Venga, otra vez, otra vuelta más, que ya queda menos.

Duele.

… Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…

– “Doctor, la hemos perdido”.

Hora de la defunción: 6,25 madrugada del día 25 de Diciembre del 2013. Isabel Ruiz . 75 Años.

PULSO (por Julian Muñoz)

Posted in Colaboraciones, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Jueves, 9 \09\UTC enero \09\UTC 2014 by Administrador

Papá dice que le duele todo. Yo no lo sé. No estoy seguro de lo que dice, pero él lo dice. Lleva mucho tiempo casi sin hablar. A veces se acuerda de personas muertas, pero él no lo sabe o no lo recuerda, y me pide que vaya a por vino a casa del tío Teodosio. El tío Teodosio murió hace al menos treinta años, y su vino tiene que estar hecho vinagre. Se lo trato de explicar, pero me mira desde el sillón en el que está enclaustrado y le entra la risa floja, como si le estuviese contando un chiste malo. “¡Que malo es ser viejo!- me dice con la mirada perdida, pero sigue riéndose y atragantándose con la risa, porque ya casi que no sabe reír, se le está apagando y suena a coche calado, y yo no le sé enseñar a reir. ¡Con todas las cosas que me enseñó él!. Coge la manta que le cubre el regazo y la tira al sofá.”¡Papá!”, digo con voz autoritaria. Se la coloco. La vuelve a tirar. “¡Pero papá!”, Se la vuelvo a colocar. “¿Que haces, papá?”… “Nada”- masculla entre dientes-Duele “Esperando que cualquier día me vengan a buscar los angelitos y me lleven con ellos”. “Anda, venga, no seas tonto, dame la mano” . “Te quiero mucho”, murmulla… “y yo a ti, papá”- trago saliva manteniendo como puedo mi sonrisa. Al darme la mano, me reta a un pulso chino, y vuelve a reírse, atragantándose. Yo me dejo ganar, y él vuelve a intentar reír entre toses. Son ya las ocho y media de la tarde y el lexatín parece que hoy sí le ha hecho efecto, y con su pulgar sobre mi pulgar cierra los ojos, respira profundo y yo le beso, hasta mañana , “si dios quiere” susurra suspirando, sin saber que yo, a pesar de su empeño, soy ateo. De mañana sólo espero poder volver a sentir su pulso en mi dedo, mientras él, sentado en su sillón, vuelve a reír atragantándose.

“No todos van a ser ángeles”

Posted in - Fotos origen de los relatos, fotoretorelato Lamedor, Literatura, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre Lindastar with tags , , , , , , , , , , , , , , , on Jueves, 21 \21\UTC noviembre \21\UTC 2013 by lindasta07

Como mis vecinos están dispuestos a echar una mano siempre que lo necesito, me veo en la obligación de corresponderles cuando me piden que haga de canguro de su monstruito.

Le propuse a aquel renacuajo que me acompañase a comprar tres cosas al hipermercado.

en mi jardin-¡Quiero ir a ver a papá al cementerio!- gritó.

-No puede ser. Está trabajando allí ahora- contesté tras ignorarle unos segundos.

El mocoso iba unos pasos atrás y empecé a incomodarme. Le recriminé en varias ocasiones su parsimonia porque se acercaba la hora de comer; temía no estar puntualmente sentado a la mesa y mamá se enfadaría.

Al salir del establecimiento me percaté de que Ángel llevaba en el bolsillo algo que abultaba.

-Robar es pecado, ¿lo sabes, enano?- dije. Entre carcajadas burlonas echó a correr con la bolsa de la compra. Tenía tanta prisa que parecía que le persiguiese el mismísimo diablo. <<¡Menudo cabroncete!>>, pensé.

Al girar la esquina lanzó el recién adquirido martillo -repentinamente convertido en letal objeto volador- partiéndome la cabeza en dos. El jodido tuvo buena puntería, caí desplomado, y todo en mí se rompió.

-¡Qué fácil ha sido contigo!- exclamó eufórico- A partir de ahora me entretendré aún más cuando acompañe a papá al trabajo. Prometo no darte unas patadas tan fuertes como las que propino a los otros asquerosos. Esos vecinos nunca me cayeron bien… Bueno, tú tampoco- dijo mientras, entonando extraños cánticos, introducía con endemoniada brusquedad miles de  granos de pimienta en mi nariz y una cabeza de ajos en mi boca entreabierta, que…en mala hora compramos.

Fantasías del pequeño asesino (por Sirvenza)

Posted in Colaboraciones, Literatura, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Miércoles, 13 \13\UTC noviembre \13\UTC 2013 by Administrador

Al final de la escalera encontré una copa de vino llena de espuma de mar. Recordé entonces que había soñado con el océano.
A mi mente regresaron estúpidos recuerdos de mi infancia.
Las calles me parecían llenas de cabezas vacías. Pero tan solo eran en mi jardinextraños pensamientos en mi mente perturbada. Aún así, seguía imaginando como librarme de los seres que me rodeaban. Decidí cambiar el mundo y cambiarlo a mi gusto.

Comencé aniquilando a todos los bastardos que se negaban a aceptar mi voluntad. Pues de eso se trataba. Aceptas o mueres.                           

La vida era, además,  lo que menos iba a desear la gente con mis cambios.
Empecé con niños, mujeres y ancianos. Luego cayeron el resto. Las autoridades creían que se trataba de un psicópata paranoico  con repulsión a la evolución de la vida. No sabían con quien estaban tratando. A un depredador no se le puede juzgar por los
restos de carroña sobrada de su festín. ¿Cómo demonios pretendían cazar un lobo con trampas para perros?
Estaba claro, eran jodidos inútiles, lo cual me animaba a divertirme con ellos. Todo empezaba a ser duro para todos esos capullos que me habían ignorado todo este tiempo.
Mi arsenal rudimentario les hacia la búsqueda mucho más difícil de lo que yo mismo, en un principio, había pensado. Un par de viejos abrecartas, la navaja de afeitar y los machetes de montaña. Todos ellos afilados al mismo grosor. Me suponían un placer inmenso en las mutilaciones que practicaba.
La clave de la vida es el éxtasis del cuerpo.

Pero el mejor recuerdo sigue siendo el placer de aniquilar.
El preciso instante en que la víctima se retuerce para dar el último suspiro a su estúpida vida. Como una mezcla de ajo  y pimienta en su aliento.
Jamás he vuelto a sentir ese placer, es como robar almas. Lo sigo necesitando como el cigarrillo antes de dormirme.
Ahora tengo a mi alcance todas las cosas que podría ansiar, pero el regusto de la matanza no se puede conseguir con dinero.
Quizás debería de empezar a hacerlo de nuevo. Pero estoy muy viejo para volver a salir a la calle, en busca de victimas a las que descuartizar o machacar con un martillo. Mi cuerpo anciano ya no resiste el frio de la noche en callejones sombríos.
Creo que voy a  tener que buscar ahora un juego más acorde con la posibilidad que me da mi viejo cuerpo. Mmmmmm, cometer mi suicidio sería lo supremo. Pero sería  un momento de placer sumamente corto y los disfrutarían los demás. Y no llegaría a ver mi sufrimiento en el último instante, el placer no sería completo.
Bueno es hora de dormir, de dejar de jugar al malote. Mañana tengo que madrugar para ir al cole, pero en cuanto me vuelva a acostar me adentraré en mis fantasías…

Compromiso (por Sirvenza)

Posted in Colaboraciones, Literatura, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Miércoles, 22 \22\UTC mayo \22\UTC 2013 by Administrador

Se despertó más pronto de lo habitual, soñaba con ese día especial de mayo. Devoró el desayuno y se encerró en el baño. Mientras yo me vestía le oí hablar por teléfono varias veces, su máxima preocupación era que todos llegasen a hora e insistió en que el arroz estuviese preparado para el momento exacto. Me sorprendió su presencia al salir de su habitación, irradiaba serenidad y había cuidado su aspecto en todos los detalles. Su barba recortada y su pelo peinado hacia atrás, incluso su viejo traje de franela gris parecía nuevo. Su bastón relucía. Me pidió que fuésemos caminando aunque le costara más.
amapolasCaminamos ladera abajo hasta divisar la entrada al recinto. El día era húmedo. Era perfecto. Los cipreses acompañados de hileras de amapolas flanqueaban el camino y era deslumbrante ver en el cielo la luna llena a plena mediodía, como acompañándonos a la ceremonia.
Poco a poco y ya dentro los invitados, pocos pero los que debían estar, nos iban animando con sus sonrisas, cánticos y miradas. Acompañé a
mi padre hasta donde se encontraba mamá. El viejo Oscar hizo sonar su acordeón, como en todas las fiestas, lo odiábamos pero hoy nos rompía con sus notas. Papá se arrodillo a sus pies. Luisa, que mantenía su belleza a pesar de los años, leyó el mismo texto de hace 25 años y todos los que estaban allí se emocionaron como si fuese la primera vez. “Ojos que no ven corazón que no siente”, pensé yo,aunque no fuera el caso. Papá se puso en pie con los ojos cerrados y sonrió, irradiaba felicidad y melancolía.Todos gritaron al unísono un vivan los novios y cuando los granos de arroz golpearon su cara despertó de su sueño. Volvió a arrodillarse en la lápida de Mamá,dejo sobre ella su ramo y regreso para perderse entre sus invitados. Mientras descorchaban el champagne y el viejo Oscar tonteaba con su acordeón, papá seguía buscando a mamá entre los invitados, como si nunca se hubiese marchado.