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Dulce Elena ( por Bea)

Posted in Colaboraciones, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Jueves, 3 \03\UTC julio \03\UTC 2014 by Administrador

De Elena todos sabían muy poco, no solía relacionarse demasiado. Si que sabemos que se despertaba muerta de sueño, nos lo contaban sus ojeras. Era noctámbula. Se reactivaba cuando el sol caía y los ojos se le ponían como dos sartenes negras como el tizón. Sus pupilas se dilataban y empezaba a beber y fumar compulsivamente mientras jugaba al Candy Crush en su android. Quién le habría mandado aceptar aquella inocente invitación. Desde su ordenador candybuscaba “amigos” con quien charlar sobre cualquier nuevo truco a través de cualquier chat. Así, nunca se daba cuenta de cómo pasaban las horas, ni tenía la necesidad de cerrar los ojos ni de dormir, pero el cansancio en la mañana era un hecho y su día a día un círculo vicioso entre sueño, cansancio, cigarros y cafés. Nivel 145.  Eso había que superarlo, y pronto. Llevaba ya dos semanas estancada. Quizá debería pedir unos días de vacaciones, pensó, y así podría evitar aquel congreso al que le habían invitado en el trabajo. De hecho, no tenía ropa para asistir a ese congreso. Debido a su sedentarismo en los últimos meses había ganado ocho kilos, y las opciones eran o comprarse ropa, o ponerse a régimen, o pedirse vacaciones y no ir a esas charlas sobre economía de mercado que la vendían como una remota posibilidad de promoción en su puesto dentro de la empresa. Realmente a ella la única economía que le importaba era la domestica, el poder llegar a fin de mes y pagar hipoteca, teléfono e Internet.
No lo pensó demasiado, al llegar aquella mañana con los ojos morados al trabajo rellenó su hoja de movimiento y con una flamante semana de vacaciones por delante y la paga de verano calentita en el bolsillo, se fue directa a comprar una tableta más grande y un montón de chucherías para pasar los días. Todo infinitamente más caro que cualquier vestido nuevo para la convención, pero a Elena le pareció que, habiendo aprovechado el día sin IVA, aquello era un chollo y todo estaba bien. Llegó a casa y se acomodó en su lugar preferido, en la cocina, todo a mano, la tele,el mando, la nevera, su tableta y las bolsas llenas de chuches de todos los colores, caramelos con envoltorio, caramelos rayados, peces de gelatina, ruedas de coco. Al pasar la semana, Elena no se incorporó a su puesto laboral. Pocos la echaron de menos. Actualmente hay 305 niveles distribuidos en 21 episodios y 4 mundos. No se ha podido saber aún en que mundo, episodio, o nivel se quedó, cuando la encontraron sentada en el sofá de su casa con los ojos de par en par, su tableta, como su corazón, se habían quedado sin batería. Lo que si nos confirmaron es que tuvo una muerte dulce.

De mariposas y amapolas (por LaLeTi Lú)

Posted in Colaboraciones, Especial Mayo, Literatura, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Miércoles, 11 \11\UTC junio \11\UTC 2014 by Administrador

“Venga vístete de blanco y píntate de color”- le dijo la mariposa a la amapola perezosa que al empezar Mayo no quería abrirse. Venga, venga, en primavera todos nos ponemos bonitos vestidos de colores. Mira, mírame a mí y despierta, despierta y mira mis alas…Azul, rojo, morado ¿a qué son bonitas? Tú también lo eres”

“No, no lo soy. Estoy muy pálida y no me parezco a mis hermanas”.

“No todos vamos a ser iguales! Si as´fuera, menudo rollo, ¿no? Y claro que eres retorelato mayobonita, tu belleza es tu rareza. Unas gotas de rocío, y a despertar, que mira, ha salido el arcoíris y quiero oler tu perfume y jugar entre tus pétalos y hacerte cosquillitas con mis patitas. ¿No quieres ver lo azulito que está el cielo?

Tímida se abrió la amapola blanca estirando poco a poco sus hojas. Miró alrededor y descubrió un campo lleno de amapolas, todas rojas, y mariposas, todas de distintos colores. Por curiosidad, al ver que no era igual que el resto, un montón de mariposas se acercaron a juguetear con ella. La amapola sonrió y se sintió orgullosa. Era bonito ser diferente y le encanto sentir la brisa de las alas en su corola y beber del rocío fresco y ver ,aunque solo fuera por un momento, el arcoíris.

“Es bonito ser una flor y nacer en primavera” – Pensó al atardecer mientras se preparaba para dormir. Arqueo un poco su tallo para que su amiga la mariposa se posase y pudiera dormir con ella. Una cerró sus pétalos, la otra cerró su alas. Ambas soñaron con el sol de la mañana.

Las noches y yo

Posted in Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre, Relato libre Omsi, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , on Martes, 4 \04\UTC marzo \04\UTC 2014 by Omsi

Cuando estás despierto puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos. “Haruki Murakami”

Hay noches en las que daría lo que fuera por recorrer los caminos, escapar del mundo en el que vivo, gritar fuertemente para sacar los demonios que llevo dentro, refugiarme en algún bosque, respirar el aire puro y fresco; dormir ahí, cubierta por la luz de luna y el manto estelar.

Otras ocasiones, cuando el anochecer toca mi puerta, me encantaría sólo recostarme en la cama esperando la llegada de Morfeo, que me tome entre sus brazos para caer rendida ante él. Cruelmente, el insomnio me arrebata al “señor sueño” y mi mente comienza a maquilar historias infundadas, cuentos irreales y, vienen a mí tristes recuerdos, promesas inconclusas y momentos que deberían estar resguardados bajo llave dentro de mi roto corazón.

La mayoría de tiempo, regularmente al caer la oscuridad, se me antoja tenerte aquí, probar tus labios y embriagarme con tu saliva; desbordarme entera, no cubrirme; descubrirme para tí y mostrarte lo que soy, lo que sería capaz de hacer en cada espacio de tu piel y decir “Desde hace tiempo te estoy esperando” y desaparecer de la faz de la tierra cuando comenzaras a hacerme el amor.

Y hay excepciones, como la noche de hoy, en las que quisiera tener algo más que una pluma, una lágrima y un trozo de papel.

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COSA DE DOS

Posted in Especial San Valentín, Literatura, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre, Relato Libre Lindastar, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , on Jueves, 27 \27\UTC febrero \27\UTC 2014 by lindasta07

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La naturaleza -en teoría siempre sabia- le había jugado una mala pasada  incluso antes de que sus aún pequeños y rasgados ojos viesen la luz. Aquello, simplemente, había sido un error.

Nada era como debía de haber sido, o al menos así lo creía, y se propuso cambiar el rumbo de su existencia algún día…Sí, algún día lo haría.

No se sentía bien dentro de aquel extraño e incómodo envoltorio. ¿Por qué todos se empeñaban en verlo atractivo y perfecto? Se preguntaba sin obtener una respuesta convincente.

Sabía lo que quería: Deseaba ser feliz, encontrarse. Para conseguirlo debía actuar, con cautela tal vez, pero actuar.  Se pondría manos a la obra para enmendar aquel desatino que le atormentaba y que tanto malestar le producía; lo tenía claro.

Fueron demasiados los años de lucha interna, de dudas puntuales, de miedos, pero también de reafirmación. Tras un proceso duro y arriesgado, amén de largo, llegó el momento…Y lo hizo.

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El resultado fue tan satisfactorio que hoy, echando la vista atrás, sabe que fue la decisión más acertada, a pesar de que muchos jamás hayan entendido la necesidad de ese cambio radical.

Por fin se sentía bien en su piel, se reconocía.

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No buscaba a su otro yo aunque intuía que caminaría por ahí, quién sabe si a miles de kilómetros o tan solo unos pasos más allá. Sabía lo importante: que existía. Debía ser paciente, era cuestión de esperar a que el destino se lo presentara, eso era todo. Cuando una señal luminosa alumbrase su ser, alertándole de que había aparecido esa persona, estaría preparado para abrir las puertas de par en par a esa mitad que, sentía, siempre le faltó.

Apareció antes de lo previsto, por sorpresa. El la recibió como merecía: Besando su cuerpo y entregando su alma.

Era única, realmente hermosa, mucho más de lo que tiempo atrás fue él, cuando aún era ella. Se encontraba bien a su lado, entre otras consideraciones, porque aquella mujer siempre le vio a él, sólo a él.

Su historia comenzó como una amistad que se convertiría, día tras día, en  vital e imprescindible. No faltaron las confidencias a media luz,  las charlas sin fin,  la complicidad,  las miradas furtivas, las manos debajo del mantel y, sobre todo, esa imperiosa necesidad… Necesidad de ser valientes, dar un paso más, de vivir sin prejuicios, de disfrutarse mutuamente, aunque pocos apostasen por ese amor al que demasiados consideraban “extraño”.

Sin pensarlo demasiado, al menos aparentemente, decidieron vivir su historia con naturalidad, porque, a fin de cuentas, es cosa de dos.

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Han pasado varios años -muchos o pocos, según se mire- y, a pesar de todo y de todos, cada día continúan observando el atardecer desde la orilla del mar cogidos de la mano,   jurándose amor eterno porque saben que lo suyo será para siempre.

Él le ama a ella. Ella le ama a él…Al único.

Dicotiledóneas (por LaLeTiLú)

Posted in Colaboraciones, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Jueves, 30 \30\UTC enero \30\UTC 2014 by Administrador

Alba y María eran amigas. Muy muy amigas. Tan tan amigas que iban al baño juntas, bajaban a fumar juntas al patio, comían juntas en el recreo, salían los fines de semana juntas…y entre diario ambas miraban por encima del hombro al resto de los compañeros de clase. Las dos como dos gotas de agua. De la misma estatura. De la misma edad. Con la misma melena negra lisa hasta la cintura. A las dos les gustaba Juan, ese chico, estereotipo, de sonrisa brillante, grandes músculos y neurona nula…pero que más daba la neurona, total, para un revolcón, mejor cuanto menos pensase.

En Juan era donde únicamente existía su punto de fricción no confeso. Ninguna jamás le dijo a la otra que ese chico le ponía a mil, y se deshacían en comentar cualquier cosa sobre él que fuera negativa para intentar que la otra, no confesa, se desenamorase.Duele

-“¡Joder1¡ qué paleto!, ¿has visto que hoy lleva los calcetines a rayas? La madre que le pario. Si eso no lo lleva ni mi padre.

-“¡Ya te digo! y el estuche ese que lleva del Barça. No me molan nada los tíos que les gusta el fútbol, seguro que luego llega el domingo y lo único que les apetece es estar con los amigotes en el bar viendo cómo termina la liga en vez de mirar si yo llevo o no ligero.”

-”¿Y el ridículo que ha hecho hoy en clase? ¿Qué me dices?”

– “Sí, jajajajaa. Menuda leche se ha pegado al saltar al plinto.”

– “Jajajajjajaa.Tia, me encanta ser tu amiga! ¡Siempre juntas!”

– “¡Siempre juntas!” ´gritaron las dos agarrándose fuertemente las manos.

Así eran sus conversaciones habituales, basadas en criticar a todo el mundo que les rodeaba, Juan incluido. Pero, una vez en casa, y lejos la una de la otra, le enviaban whatsapps intentando llevarse el gato al agua. Al día siguiente Alba y María seguían con su paripé. Orgullosas, sin mirarle o mirándole por encima del hombro como al resto de los compañeros, las dos sabían que eran si no las de las mejores notas, al menos, las más llamativas y las que más mundo aparentaban, y eso les hacía tener al resto de la clase a sus pies. A Azucena la tenían de esclava. “Azu” era la típica niña que sin ser fea, lo parecía. Sus padres tenían muy mal gusto a la hora de recomendarle como vestir. Eso, o eran muy anticuados. Pero con casi diecisiete seguir con faldas hasta la rodilla, vaqueros anchos pasado de moda y camisas abrochadas hasta el último botón, impedían su integración. La niñez y la adolescencia son crueles. Y eso duele. La única forma de conseguir ser mirada o sentirse parte del grupo era accediendo a todos los sobornos y engaños a los que Alba y María le sometían.

Lo que tiene ser almas gemelas es que a en muchas ocasiones se piensa lo mismo.

Las dos amigas decidieron utilizar al único eslabón que les parecía un fuera de juego e intentar una cita a ciegas:

De María a Azucena

Oye, creo que tienes el teléfono de Juan, es que me he traído su rotring, le puedes decir que mañana sábado a las cinco se lo devuelvo en frente del Bar Tena, que igual lo necesita para sus deberes de Técnico.

De Alba a Azucena

Guapa, que no tengo el teléfono de Juan, podrías decirle que la profe de inglés me dio unos deberes extras para el finde, y que mañana se los doy.

De Azucena a María:

 Vale, no te preocupes. Se lo digo. Te cuento

De Azucena a Alba:

Me ha dicho que a las cinco en el bar Tena.

De Azucena a María:

A las cinco te espera.

El Sábado por la mañana, Alba y María se telefonearon como de costumbre, con su mejor rollito, criticando todo lo vivido a su alrededor en el instituto y riéndose de todo lo que soñaban con despellejar. Se despidieron con un: “tía…lo siento, pero es que hoy lo tengo complicado, tengo mucho atrasado y tengo que estudiar”, y un :” lo sé, lo entiendo.., que te voy a contar, Alba, que tú no sepas”.”¡Muaquis, guapi!”. Mientras colgaban el móvil, con sus ojos pícaros, las dos iban  haciendo repaso y decidiendo en su armario qué ponerse.

A las cinco, puntuales, como las manillas del reloj, con su mejor sonrisa y sus mejores galas, llegaron al bar:

-¿Tú que haces aquí?

-¿Y tú?

-¡Yo he preguntado primero!

La cara de ambas era para escribir poemas.

Dentro ,en el bar, Azucena con la mano de Juan en la cintura reía sin parar mientras el la acariciaba el pelo. Dice el refrán, que quien ríe el último, ríe más y mejor…y eso también duele.

Alba y María ya no se hablan, ni bajan a comer juntas, ni cotillean juntas, ni se llaman por teléfono y posiblemente nunca más lo harán. Siguen yendo a la misma clase, teniendo la misma melena negra larga, la misma edad y la misma estatura. Mientras ellas no se miran y pasean cabizbajas por el patio como dos gotas de agua que se resbalan, el resto de compañeros las miran, a su parecer, como por encima del hombro.

“Azu” aún sigue riendo de la mano de Juan. Los dos supendieron inglés y dibujo técnico, pero han aprendido a dibujar elipses perfectas con sus lenguas sin necesidad de rotring y a entenderse sólo con con un gesto, sin más idiomas.

¡Qué bonita es la amistad! (para siempre).

 

 

 

Mentiras piadosas, billetes y prostitutas (por Sirvenza)

Posted in Colaboraciones, Los relatos más relamidos, Relato, Relato Libre, Relatos, Relatos Breves with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , on Martes, 21 \21\UTC enero \21\UTC 2014 by Administrador

Recuerdo como mentía gimiendo para que este pobre imbécil se sintiese embravecido,eufórico y grande mientras
la tomaba por detrás era vieja,no era joven. No era fea,tampoco guapa.Duele Era puta. Pero mientras gemía de mi se reía:Todo eran piropos hacia mi persona. Eso sí,piropos comprados a golpe de billetera. No recuerdo su nombre, vagamente su cara. Algo más sus tetas y su fuerte e insistente lengua inquieta. Ella no recordaba mi nombre,ni mi cara. Ni siquiera mi polla tiesa. Pero a lo mejor recuerda exaltada la piel de mi billetera. Recuerdo su fiera mirada de gata atigrada. Sus caricias,sus besos,sus abrazos..su apogeo por una ninfa y compré una fiera posesa. La habitación apestaba a sudor y algo más del último cliente. La luz roja,un aparador. Sobre él un condón y un cenicero. En la percha ropa y su bolso. Una puta yo un capullo y por supuesto una señora cama. Cuando terminó la farsa y mi cuerpo yacía exhausto me invito a que me largara. El tiempo pasaba,mas la noche no es larga y esperan mas clientes en la calle. Me vestí y me marché. Recuerdo que desde el pasillo la oí reír. Comprendí todo lo que ignoraba. Me sentí deprimido, poseso, corrupto. Una lágrima irrumpió en mis mejillas y eso duele.
 Continué andando,triste,acabado. De pronto,una preciosa morena que no tendría mas de 18 años me invitó a su paraíso. Algo se iluminó. Mi boca estalló en una gran carcajada. Revisé mi vieja billetera. Aún quedaba bastante. Decidí olvidar…en su paraíso. Arriba en la habitación…luz roja,un aparador. Sobre él un condón,el cenicero. La percha, la cama,la puta y un idiota soñador.

EL PRINCIPIO DEL FIN (por Salva González)

Posted in Colaboraciones, Relato, Relato Libre with tags , , , , , , , , , , , , , , , , on Lunes, 13 \13\UTC enero \13\UTC 2014 by Administrador

Qué gran ilusión, no puedo dormir, 24 de diciembre ya. Papá y mamá me han advertido que si me levanto de la cama Papa Noel no me dejará Regalos. Otra vuelta más !!ufff!!. ¡Qué noche más larga!… creo que he oído ruido ¿voy?¿ no voy? !!!ufffffff!!. Estoy muy nerviosa. ¿Voy? ¿ no voy? No , no ,no puede ser, tengo que esperar Dueleque todavía no es de día. Jo, qué nervios. Venga, otra vez, otra vuelta más, que ya queda menos.

Duele.

… Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…

– “Doctor, la hemos perdido”.

Hora de la defunción: 6,25 madrugada del día 25 de Diciembre del 2013. Isabel Ruiz . 75 Años.